Ir a Presentación Pagina Literaria
Dudas. Autor: Melacio Castro Mendoza. [09/12/2014].
Cajamarca... en su ocaso. Por: Santiago Chávez Vallejo. [06/03/2014].
Estrella de mar... Por Jorge Walter Villanueva Cruzado. [11/07/2014].
Para tí. Por Jorge Walter Villanueva Cruzado. [07/07/2014].
Horizonte. Por: Jorge Walter Villanueva Cruzado. [27/05/2014].
La Noche. Por: Jorge Walter Villanueva Cruzado. [23/05/2014].
Añoranzas del chiclayo contumacino. Por el dueto poético Eliseo León Pretell, poeta contumacino y Guillermo Bazán Becerra, poeta cajamarquino. [17/05/2014].
Tú. Por: Jorge Walter Villanueva Cruzado. [05/05/2014].
Feliz día de los viernes literarios. Por: Víctor Castro Achuy. [19/01/2014].
Autor: Melacio Castro Mendoza
Arrugada su piel de canto a canto,
la mujer semejaba a una vieja y abandonada
corteza de algarrobo.
En el cruce de un polvoriento camino,
respondió a mis saludos y me dijo:
“No sé si mi desgracia, joven,
se la debo a mi buey, a la sábana
de seda que yo misma adorné con bordados
de vivas hojas verdes y rojas flores de retama
en sus costados, o a la palabra del sacerdote
que poco antes de las fiestas de su iglesia,
de año en año acostumbraba
visitarme en mi casa”.
“Sucede”, continuó compungida,
“que una tarde de invierno, bajo un suave sol,
lavé en las aguas de mi vecino río
aquella sábana y en el cerco de mi huerta,
la tendí a secar.
Testigo mío fue mi único y fuerte toro barroso.
Contenta, volví a mi casa, prendí mi fogón
y cociné, gustosa, un rico estofado de pollo.
Mis hijos y mi marido se alimentaron
y volvieron a sus labores de peones.
Sola, decidí recoger mi sábana limpia.
¡La busqué y no la encontré!
Me la robaron, pensé.
Furiosa, tosté huaylulos, esos frejoles rojos
de bordes negros que cuando a la manteca
o al aceite calientes
revientan a la vez que hacen reventar los ojos
de los ladrones, y en eso oí mugir, bramar
y correr a mi toro.
¡Me dispuse a auxiliarlo! Frente a él
me di cuenta de que su hermosa cara
estaba teñida de rojo.
Para salir de dudas, horas después hice
matar a mi lindo animal. En su estómago,
a medio mascar, ¡mi marido encontró
mi sábana, hecha montoncitos de retazos!
¡Mi toro barroso se la había comido!
En busca de algún consuelo,
repartí su carne entre mis vecinos,
campesinos que nunca sabían comer
sino chochoca o maíz pelado
hecho mote.
Adolorida, un día después vi llegar
al sacerdote de mi cercana ciudad.
De rodillas, ¡le confesé mi pecado!
Amarguísimo él, en un lenguaje difícil,
replicó: “Tu Toro, impaciente mujer,
era el mejor diezmo que desde hacía un año
yo mismo, con devoción y alegría,
había destinado a Dios, Nuestro Señor.
¡Justo hoy venía a recogerlo!
Malogrados sus ojos por ti, sacrificado
como un vulgar ladrón por tu marido
y repartida su carne entre tus vecinos
que se niegan a ser bautizados,
¡se me hace imposible tu absolución!
¡Para que tu crimen sea perdonado
por el Señor, te impongo la penitencia
de caminar durante las noches,
por el resto de tu vida, todos los caminos
habidos y por haber!
¡Tu marido, tus hijos, tus nietos y tus biznietos,
deberán hacer lo mismo!”
“Y en obediencia del mandato de mi sacerdote,
joven, hambrienta y sedienta, ¡aquí me tienes!
El cruce del camino es mi testigo: no sé qué
polvorienta dirección tomar!”
Acongojado, besé el rostro arrugado
de aquella perdida dama y, de la mano,
la guié a mi casa, ¡a almorzar!
(Caín, 2005)
Del poemario inédito: Mis Campos y mi Pueblo
Te contemplo majestuosa Cajarmarca,
desde lo alto de tu colina,
luces tan melancólica y sombría.
¡Porqué lentamente te dejan sin vida!
Primero fueron los que nos conquistaron,
que por tres centurias te explotaron,
matando a los indios sin compasión.
Para quienes fuiste su adoración.
Luego de diecisiete décadas
vuelven a irrumpir tu armonía,
destruyendo tus ecosistemas.
¡Afectando tu bella campiña!
¡Oh! Mi Cajamarca esplendorosa,
ciudad donde nació nuestra cultura,,
lanzas un grito vía a tu sepultura,
el cual no es oído o escuchado,
porque todo, ¡Ya está acordado!
Cual Judas Iscariote perjurador.
que negoció la muerte de nuestro señor,
así éstos Judas tranzan tu final.
¡Por la codicia del preciado metal!
¡Oh! Mi Cajamarca glorificada,
cual vieja prostituta a quien todos:
Vejan, pisotean y orinan, así,
luces ahora… ¡A causa de la minas!
Tu suelo ha perdido su goce y verdor,
se abren fisuras en tus entrañas,
por gigantesca tristeza y dolor,
porque a pesar de tanta riqueza.
¡Tu pueblo vive en atraso y pobreza!
Jorge Wálter Villanueva Cruzado.
Si algún día la veo
diré adiós
a todas las cosas
de viento y de fuego
y entre madrugadas
de hondo silencio
su rostro de cera
de nácar terreno
sellará la vida
sellará los besos
que anduvieron juntos
en un mismo tiempo.
Diré adiós
a su piel de luz
a sus ojos muertos
a su buen secreto.
Diré adiós
y como si nada tuviese
en los dos misterios
vida en la muerte,
muerte en el sereno,
su cuerpo tendido
en el mar de mi suspiro
seco
andará en la tierra,
en el mar Egeo,
y como una ninfa
de lagos y rezos
andará en el viento,
en la primavera
que perdura al cielo...
y con su textura
de magia en secreto
andará en silencio
sobre mi recuerdo,
cuando esté ya muerto
o esté ya lejos,
su aliento fresco
como una rosa
hecho de perfumes, colores
y besos
quedará testigo
como algo que no muere
a las olas que llevan
todos los recuerdos.
Su cuerpo vendrá
en el mar disuelto,
sólo seré el agua
que roza su cuerpo...
sólo una caricia
en sus ojos tiernos.
Esa es la verdad de la vida
en velo.
Yo la quise un día...
¡quién podrá saberlo...!
Jorge Wálter Villanueva Cruzado.
jorgewaltervillanuevacruzado.
Jorge Wálter Villanueva Cruzado.
Un lugar para vivir,
un lugar por descubrir;
lejano, distante, pero así mismo
hermoso y muy bello.
Un lugar para ti,
para ti que eres la fórmula
perfecta,
de esta ecuación infinita,
donde ambos nos hemos acoplado
con energía gravitacional;
forjando un solo cuerpo,
una sola mirada,
una sola expectativa,
para amar la vida,
pues, aunque perdamos la fe
nunca derribaremos de nosotros,
la esperanza...
Amiga mía,
solo pretendo decirte
con estas palabras,
que allí,
donde tú me esperes,
donde tú habites,
donde ames la vida
como yo,
allí iré a buscarte
y sabes,...
no será necesario
el buscarte,
pues yo te encontraré
al final de la esquina,
caminando
o musitando, quizás
unos versos,
que revelen tu misión
en la tierra.
Yo te encontraré
y seremos dos, unidos
con una sola causa,
con una sola bandera,
con un solo aliento...
mi aliento entrelazado
con tu aliento supremo y bello;
los dos así, eternamente unidos
seremos como dos niños
cogidos de la mano
anunciando un nuevo mañana,
sin despertar más,
de aquel sueño...
que hemos emprendido,
pues,
habremos aprendido finalmente,
"a soñar de verdad...
con los ojos abiertos"
jorgewaltervillanuevacruzado.
jorgewaltervillanuevacruzado.

Bellas flores, cuya fotografía la tomé en la Institución
Educativa
"San Martín de Porres" de Yanacancha Grande, La Encañada, Cajamarca.
Jorge Wálter Villanueva Cruzado.
Tú me has dado razones para presumir
de la tarde...
tu origen de lluvia, deslizándose en cada palabra.
La espiga dócil de tu cuerpo, ondulando al viento.
Tu alegría inesperada, como un cesto de frutas
decora mi vida, elevando la vida, nuestra vida:
que mira hoy más que nunca, hacia la luz en el tiempo.
No cabe más ya el recuerdo, los bellos momentos
que el ayer guardó.
Fugitiva es la vida como la luz del mundo,
y el tiempo se comprime, nos doblega y traiciona.
Tu aliento es el clima donde miro, observo, aspiro;
como tu palabra es fresca y mi mirar sereno
aguardo como aguarda el pescador la aurora,
como espera el labrador un nuevo fruto
y mientras eso sucede...
hoy te escribo,
para decirte en todo ello, en una carta que contiene
mi elemental suspiro,
que la noche es larga
y tu amor se expande, en cada momento
que mi lucha permanece así, amando, soñando
construyendo nuevos caminos...
pues un día vendrás,
y tan sólo con tu mirada, sabrás,
que el silencio se rompe, como se quiebra
un tempano de hielo,
que el adiós guarda bellos misterios
y la cortina absurda que el ayer nos separó,
hoy se rasga de pronto...
y se abre así,
un nuevo tiempo
para los dos.
Jorge Wálter Villanueva Cruzado.
jorgewaltervillanuevacruzado.
Jorge Wálter Villanueva Cruzado.
Igual que tú,
a esta hora,
llena de incontables recuerdos
está nuestra vida.
Igual que tú
mirando al horizonte
buscando palabras sumergidas
en el mar,
para hablar de nosotros.
Igual que tú
en la noche
toco tus manos, atando en ellas
mi calor que te busca,
y cada vez que me acerco
tu mirada luminosa
recrea, luces, murmullos y besos.
Igual que tú
nací para quererte
y solo para atrapar,
como un niño atrapa su libertad...
intento atrapar
tu amor
que se dispersa en mí,
y ya no hay recetas que nos hablen
de ello,
solo una carta en la playa,
aquella que encontramos los dos...
y nos habla del silencio y del adiós,
de misterio infinito...
que es el amor
de ti,
de los dos.


"CHICLAYO" O "CHIUCHE"(*)
Autor: Guillermo Alfonso Bazán Becerra
Poeta peruano – cajamarquino
Mayo 2014
(OCTAVILLA OCTOSÍLABA)
El postre que extrañas tanto,
con muchísima razón,
es obra de arte en fogón
que en el hogar disfrutamos
y que ahora lo mostramos
sacándolo del recuerdo...
Si miento, la lengua muerdo:
¡Comiéndolo, lo gozamos!
☼☼☼
En mi hogar lo hemos comido
desde mi tatarabuelo,
sea en bicharra o en suelo
donde hicieran el fogón:
Tenía amor de corazón
de mi madre, ahora ausente.
Mi padre estaba presente,
chocheando... querendón.
☼☼☼
La chancaca hizo marrón
a ese postre con fibritas,
con pepas ricas, negritas,
matizando su sabor...
¡Qué postre, por Dios; qué olor...!
¡Parece que aquí hay un plato,
calientito, en este rato…
y me dará su calor!
☼☼☼
Más que "chiclayo", en la casa
por "chiuche" era conocido:
¡Cuántas veces lo he comido,
imposible ahora contarlo!
Hasta puedo convidarlo
con recuerdos de mi hogar,
así no hallarás lugar
para mejor saborearlo…
☼☼☼
Como dulcero ganaba
a los golosos, travieso:
a la cáscara del queso
calentaba en el fogón
y con el higo dulzón
a escondidas lo comía…
¡y mi estómago sufría
los estragos del tragón!
☼☼☼
Los postres de berenjena,
de durazno y sorogón(*),
pushgay y lanche en sazón,
ushkundul de"El Castillo",
chancaca o miel con quesillo,
las moras, la chilifruta,
el saúco de la ruta
o el tomatito amarillo.
----------
(*) En algunos lugares de Cajamarca el nombre “Chiuche” tiene también una acepción como “Chibche”.
Sorogón,Pushgay,Lanche,
Jorge Walter Villanueva Cruzado.
Algo de ti, determina mi canto
tu noche, tus días enteros...
la lluvia estival, su canto sonoro
es la cubierta esencial de este diario
que renace, y en cada página
tu recuerdo permanece
sólido, completo...
Palabras que vuelan, girando
en el espacio infinito
sombras, recuerdos
y solo tu nombre, estático y eterno
permanece aquí,
incrustado
en mi ser que se quiebra
como roca dispersa.
Llamas, y distraes con tu voz
la tarde silente,
el jardín sereno que alberga
la paz, que amamos los dos,
como esperanza suprema,
y como una rosa que deja
caer sus hojas,
al compás del tiempo
y de la tarde,
así llegan mis palabras
hacia ti,
llenas de fe, de candor,
llenas de ti.
![]()
¡FELIZ DÍA DE LOS VIERNES LITERARIOS!
Cholito Víctor Castro Achuy
Laredo. Trujillo. Perú.
Hay un poeta - razón de esta anécdota -
que por no emigrar de su linda tierra
se volvió pescador de correlonas y nocturnas estrellas.
A tanto mérito,
de ojo y románticas hormonas, un palaciego Alcalde
le da homenaje :
un discurso pico de oro y aplausos fotografiados.
Sin embargo, el pescador pudo sudar.
Tuvo la audacia de sobrevivir en mar y tierra.
Y pasaron 23 Eneros de mar con Caballitos de Totora,
pescando choros y cangrejos.
Y cantaba feliz en cada puerto.
Entonces, no habían tenebrosos sicarios.
Ahora, en caústicos auditorios de este mundo encantador,
lluvias de desengaños y violencia peinan su blanca barba.
Pero, el bigote de sus galletas rituales, sonríe.
De flaco frío pasó a obeso calor.
Como si su espíritu recibiera montones de billetes
en diplomáticas maletas.
Y sin olvidar la infancia, la juventud.
A sus amigos, amantes de la literatura oral
los tiene reunidos en un solo vaso.
Vaso Kero de cultural Perú, rememorando canciones
como "La Botella" del popular Lucho Barrios.
Así, cantando y tomando,
las múltiples etnias en olor de cena, lo saludan :
¡Salud, pescador feliz,
en tu isla megaplaza de turistas! :
_ "Hermano. Sabemos de lo bien que te has divertido
en 23 Eneros, dando besitos. Sabemos también por internet,
de tus recibidas heridas; y con tal avance invidiable
hasta aquí, mitad de tus sueños se han cumplido.
Porque todo lo que se sueña, no se realiza. ¿O, sí?"
Será entonces - pienso -
como mi sueño cuando vuela sobre Lima,
y en sótanos del tiempo escucho
la voz carrasposa de Mario Anicama :
_ Hoy, viernes, 17/01/14. Hay reventazón de vasos tintos
en el "Savarín". Vamos, cholo. Entra. No te asustes.
No es el infierno de Dante. Es más que eso.
Es noche de fuego líquido. Algo así como almas
clamando al cielo, que vengan, que bajen ya
los poetas, a este cosmos de purgatorio original,
donde 23 Eneros de los Viernes Literarios, no se sienten.
Y aparece Rocco Carranza,
quien dejando su edad de niño,
dejando salir sus palabras en libertad, apoya.
El modesto candidato, dice : de llegar al Congreso
hidrataré a tantos poetas caminantes y mochileros :
_ Carlos Valencia, pasa la voz.
Que vengan los poetas, los cantantes, los magos.
Pero que vengan con carro.
Como el que tiene Jack Flores. Un carrazo,
que lleva a playa Punta Hermosa a Evita Velásquez
y hermanitas surfistas, Zoilita Capristán y Micaela Gonzáles.
Entonces sin más, se incendia el "Savarín".
Y como hoy es viernes,
están llegando bomberos brujos.
Desde Cañete, Cajatambo, Barranca, Oyón y Huacho.
Al sonar maracas brujas y salseras,
aquí y allá, al fin, sonríe Juan Benavente.
Un homo sapiens casado con sexy dama literaria
y carísimo elemento biológico de pegada Poesía,
viernes a viernes, en Lima.
Amigos. Estarán viendo humear
insurgentes platos y vasos, que saborean los invitados.
Hoy, justo a tiempo he llegado del norte, volando
en mi incansable burro negro.
He traído en un capacho la chicha,
y en el otro, huevos de avestruz y ricos king kones.
No olvido mis musas limeñas, de veraniegos y lluviosos poemas.
¡FELIZ 23 ANIVERSARIO, VIERNES LITERARIOS!