LITERATURA INFANTIL JUVENIL DEL VALLE JEQUETEPEQUE

 

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Por: Bethoven Medina

 

La Literatura Infantil-Juvenil de La Libertad, progresa con más fuerza y variedad. De todas las provincias de la región liberteña la que más viene contribuyendo, al igual que Trujillo, es Pacasmayo. Así, en narración avanzan Víctor Andrés Gómez, Raúl Mendoza Yenque, Miguel Arbildo Ramírez, y, desde el distrito de Guadalupe, Josué Vallejos. En poesía, el reconocido Antonio Escobar y Josué Vallejos, de este último reconocemos que sus mejores aciertos se dan en narrativa, máxime si fusiona con la poesía y nos presenta textos muy bien orientados a los niños y jóvenes, es decir, apta para todos.

 

Escobar y el Grillito Serafín

 

Antonio Escobar Mendivez, destacado escritor de poesía infantil-juvenil en el norte peruano, en su libro “El Grillito Serafin” (2019) se dirige a los niños y jóvenes, no para inventarles castillos y/o paisajes de príncipes y reinas. No, no es así. Su objetivo no es la vana ilusión, ni menos evadir la realidad. Por el contrario, siendo un escritor de esperanza y reivindicación social, selecciona animales, aves e insectos de los cuales, describiendo su multicolor forma y funciones, transmite mensajes valorativos en poemas titulados: La Vaquita Luna, La noche, Lluvia, Dulce melodía, Fraternidad, Hormiguita arlita, Mi perro pañuelo, Gallito madrugador y Pico largo de alhelí.

 

En el libro “Grillito Serafín” presenta como poemas centrales y, a la vez, núcleo temático, a los siguientes textos que tratan sobre el grillo: Dulce grillito cantor, Mágico rondín, El grillito Serafín, Competencia de atletismo, El regreso de un grillo y Boda de grillos; de manera que se determina correspondencia entre el título y el contenido del libro.  Luego de esta identificación temática, Escobar continúa con su lírica infantil mediante poemas variados como: El escarabajo viudo, Fulbito entre hormigas y zancudos, Travieso ratoncillo, Mamita buena, La lluvia buena, El patito periquito, Arco iris de alas, Carboncito volador y Trovador.

 

Identificándonos con Escobar, todos alborozados, sentimos y cantamos: “El grillito Serafín, se aprende una poesía, con música de violín y sus cantos de alegría”. Esa es la emoción y ritmo que da continuidad a la literatura infantil- juvenil que vuelve con fuerza, con su realidad y su naturaleza, ratificando a su autor en el nivel creativo a lado de los poetas para niños en La Libertad de los últimos cuarenta años: Gerardo de Gracia, Danilo Sánchez Lihón, Jorge Barboza, Saniel Lozano, Juan Manrique, Dina Sánchez, María Esther Pérez y el suscrito, entre otros.

                                                                                                           

 

Vallejos y Rayo

 

Josué Vallejos desde el valle Jequetepeque, también rompe límites locales para describir, narrar y vivenciar “Las aventuras de Rayo” (2019). El título nos trae a la memoria “Las aventuras de Rin tin tin” aquella serie estadounidense televisiva, cuyos episodios fueron transmitidos desde octubre de 1954 hasta agosto de 1969, en los cuales el perro pastor alemán Rin Tin Tin, ayudaba a los soldados a establecer el orden en el oeste norteamericano.

 

En el caso de “Rayo”, su raza es pastor belga, ya peruanizado y del Valle Jequetepeque, con su vida que se desenvuelve entre la familia que lo cobija, los arrozales y sus aventuras con otros personajes humanos, animales y aves.

 

Escribir para niños y jóvenes, siempre ha sido y será difícil. No bastan la rima y los diminutivos, tampoco el abusar de personajes fantásticos y magias ajenas. Debemos orientar el mensaje a través de la forma más idónea. Vallejos lo ha logrado fusionando la narración y la poesía. Es decir, en sonetos (dos cuartetos y dos tercetos) y con rima, poetiza usando argumento para el desarrollo de una historia con todas sus partes: exposición, nudo y desenlace. Define escenarios y cita a personajes reales, como en el presente poemario “Las aventuras de Rayo”.

“Rayo” es alimentado y orientado a pasear, jugar y vivir con de calidad de vida más allá de ser una mascota; también se enamora al liberar la hormona oxitocina y además, desde su cerebro sus emociones se activan cuando es acariciado o alimentado por sus benefactores, o al interrelacionar con otros perros. La llamada hormona del amor oxitocina ejerce funciones motivadoras en las conductas sociales y sensaciones sexuales de los congéneres de “Rayo”.

 

En definitiva, la literatura infantil-juvenil de La Libertad suma a su inventario estos importantes poemarios “El grillito Serafín” de Antonio Escobar y “Las aventuras de rayo” de Josué Vallejos, con los cuales los niños serán más recreativos y felices. Hay que leerlos.

Cajamarca, 18 de enero de 2020.

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