Carta de Albert Einstein:
Ir a Presentación Ir a Cartas célebres
Juan C. Paredes Azañero
Respirando
aire navideño y buscando información sobre esta festividad religiosa de
trascendencia mundial, encontré fragmentos de una carta de Albert Einstein
que contestaba a la niña Phyllis a una interrogante ¿si los
científicos rezaban?, claro que nada tiene que ver con la Navidad, pero sí
con la religiosidad de este científico famoso y constituye una carta célebre.
Nos remontamos a la época en que el científico Premio Nobel se encumbraba en la fama por el año 1919, cuando las observaciones británicas de un eclipse solar confirmaron sus predicciones acerca de la curvatura de la luz, el físico alemán Albert Einstein, Padre de la Física Contemporánea, descubridor de la Teoría de la Relatividad, fue idolatrado por la prensa, se convirtió en un icono popular de la ciencia mundialmente famoso, con la diplomacia y cortesía que siempre estuvieron presentes en su persona, le contestó a la niña dándole su opinión:
"Estimada Phyllis: (…) Los científicos creen que todo cuanto sucede, incluidos los asuntos de los seres humanos, se debe a las leyes de la naturaleza. Por consiguiente, un científico no tendera a creer que el curso de los acontecimientos pueda verse influido por la oración, es decir, por la manifestación sobrenatural de un deseo. / No obstante, hemos de admitir que nuestro conocimiento real de esas fuerzas es imperfecto, de manera que, al final, creer en la existencia de un espíritu último y definitivo depende de una especie de fe.
Es todavía una creencia generalizada incluso ante los logros actuales de la ciencia. / Al mismo tiempo, todo aquel que se dedica seriamente a la ciencia termina convencido de que algún espíritu se manifiesta en las leyes del universo, un espíritu muy superior al del hombre. Así, la dedicación a la ciencia conduce a un sentimiento religioso un tanto especial, sin duda muy diferente de la religiosidad de alguien más cándido. / Saludos cordiales, A. Einstein”.
--------------------
Fuente: Forum Libertas