Este 2025, Cajamarca honra y celebra los 150 años [sesquicentenario]
del nacimiento de Mario Urteaga Alvarado, pintor insigne cuya obra
trasciende el tiempo y las fronteras. Su legado no solo embellece la
memoria de nuestra tierra, sino que revela, con trazo firme y mirada
profunda, la dignidad de lo cotidiano, la fuerza del paisaje y la
identidad de un pueblo.
Urteaga, autodidacta y perseverante, nos enseñó que el arte no
requiere permiso para florecer, y que la vocación puede imponerse
incluso en la madurez, cuando muchos callan y pocos se atreven. Su
pincel elevó a Cajamarca al escenario internacional, y su nombre se
convirtió en símbolo de autenticidad, resistencia y belleza.
Celebrar su nacimiento es reencontrarnos con nuestras raíces, con el
color de nuestras calles, con el rostro de nuestros ancestros. Es
también un llamado a seguir creando, soñando y defendiendo el arte
como expresión viva de nuestra cultura.
Hoy, más que nunca, Mario Urteaga vive en cada mirada que contempla
su obra, en cada joven que toma un pincel, en cada cajamarquino que
reconoce en el arte una forma de libertad.