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TE SALUDO POETA Escribe Antonio Goicochea Cruzado 15 de noviembre del 2018 Hace siete décadas, Cajabamba vio que los aromas y colores del valle subieron a las faldas del Chochoconday y se instalaron en la casa de don Manuel Goicochea Vílchez, y se anidaron, amorosos en las cálidas entrañas de doña Rosa Nelly Ríos Portilla; y, luego de cálido y amoroso arraigo eclosionaron el 30 de noviembre de 1946 en una flor a la que llamaron Lilian, fue tanta la dicha premonitoria que el sol llenó de luces las laderas, prados y calles de Cajabamba y hasta el viento se unió en alegría y ensayó arpegios. Lilian, tus ojos azules como el cielo, aprendieron, desde siempre, a mirar los arreboles crepusculares en las cumbres de Algamarca y el Chochoconday. En feliz infancia y luego de tus diez años en armónica relación con el vivificante entorno de Gloriabamba, nutriste tu natural sensibilidad y versaste tempranas vivencias en tropos hermosos, sonoros, que ondinan por valles y cañadas, por prados y laderas. Más tarde caminaste, tierna, en huertos florecidos, y luego como resulta, tus poemas son una exultación de romanticismo, que tienen como primordiales componentes al amor, la añoranza, el recuerdo y la ensoñación, en derroche de expresión íntima con una sinceridad que cala en profundidades de la conciencia y el sentimiento. El aroma de las cañas en molienda, el rítmico traqueteo del trapiche y la trepidación del bagazo en el horno, dieron el sabor de querencia a tus versos. Son protagonistas de tus poesías los niños, las madres, el campesino labrador, la mujer hacedora de riquezas en los campos, ya que desde niña te admiraste del mundo y más tarde como profesora no perdiste tu capacidad de admiración y asombro de él. Cuelas los aconteceres en un tamiz, cuasi mágico, que hace que desaparezcan, digeridos, los malos momentos, en cambio te quedan en conciencia los buenos con los que construyes tus versos. Por eso es que siempre cantas a la vida ya que caminaste con ternura en huertos florecidos, floresta complaciente, místico amor, la brisa en la fronda de Cauday, el murmullo de las aguas en el río Lanla y las cascadas de Cochecorral, Tus sensuales aprestos y momentos adversos vividos, los soslayas, porque amas a la vida, jamás pensaste en La Peña del Olvido. Tus poemas Lilian, son derroche de expresión íntima con una sinceridad que cala en las profundidades de la mente y el sentimiento. Tienes conciencia de la emanación espontánea de tus versos, tal como ves que crece la buena hierba en los campos de Cajabamba. Tu experiencia de maestra es el crisol en el que se funden la amistad, la reciprocidad andina, solidaridad y el amor, que los cantas sonoras. Te nutres de andina cosmovisión, que luego viertes placentera en bucólicas creaciones en los que danzan los placeres apetecidos, y las plasmas en confidencias de amor, y es que te adueñaste del cantar de la tórtola, del jilguero, y del silbido del viento. Grande, como eres, escuchas atenta a los requerimientos de los que nacen al amor y a la poesía y en respuesta reciben los consejos de la poeta lograda, y el principiante queda satisfecho, y convencida dices: “Estoy dispuesta a dar y recibir...acepto los regalos de la vida...y soy feliz compartiendo...” Eres águila surcando gozosa los plácidos cielos serranos hendiendo los aires y te empapas de nubes, y de frescas gotas de lluvia. Al leerte pienso: ¿Cuántos arco iris, ¿cuántos chubascos, ¿cuántas tormentas, ¿cuántas lunas llenas, cuántos menguantes, cuántas aguas claras, cuántos tajitos de caña endulzaron tus días? Me encanta cuando dices “En el éxtasis de mi propio silencio, soy lo que soy... sin reparos, sin caretas... mi corazón palpita al unísono con el latir del Universo... doy y recibo de la milenaria vida... y de la creatividad infinita... amo la libertad y la creatividad infinita... me emociona el canto de los pájaros, la sonrisa de un niño y el susurro del viento...” Sigue pidiendo a la luna su luz y a las estrellas su titilar, que vivifican tus versos. Sigue creyendo, militante, que el amor es inmortal. Eres una artesana de la pluma, incansable, todavía tengo vivo el recuerdo cuando aspirabas, como el futbolista Pelé, a llegar a los mil goles, tú, a los mil poemas. Eres fiel cultora del arte, aquel que modeliza en palabras el mundo, como que la poesía es una forma particular de expresión mediante la palabra. ¿Por qué escribes Lilian?, creo que por un irresistible deseo de plasmar lo vivido en versos hermosos y para que otros gocen, como ella ha gozado, y hacernos conocer también, tus pensares, deseos y expectativas futuras, que se le hace fácil por el frondoso léxico, asida de las manos de las musas. “Describe tu aldea y serás universal”, decía León Tolstoi y por eso, Lilian, por méritos propios, ingresaste, desde hace mucho, al parnaso cajamarquino y nacional. La tuya es una poesía esencial, con una palabra concienciadora en un mundo inundado por una prensa insustancial y con una televisión insulsa, es una guardiana del buen decir, hoy que “nuestros políticos amores están sin cumbre” (M.P.), eres la modelo viviente a quien podemos mirar. La cultura tiene a dónde volver la mirada. Como indicándonos que sí hay caminos en la vida por los cuales podemos trajinar, nos trazas derroteros a seguir. Tus cuerdos desvaríos, son un camino sensato. Allí estás Lilian, oteando el horizonte, esperando la salida del “Lucero del amanecer”, para iniciar con los tuyos el ofertorio de los chiuches en la dulce sinfonía de los silencios de la aurora, a recibir luego los trinos de los pájaros madrugadores. Sigue siendo parte de la naturaleza, sigue viviendo en armonía con ella. Leerte es gozar de una estética literaria, excepcional, es un placer pleno. Sigue, querida poeta, escribiendo y regalándonos esos momentos añorados. ------------------ Fuente: Lilian Nelly Goicochea Ríos – 60 Años de Poesía.
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