Presentación Textos al Bicentenario

Escribe César Alfaro Vargas
¿El pueblo luchó por la independencia? Si y No. Lo sectores populares lucharon, SI. Pero había sectores populares en uno como en el otro lado. Lo dicen muchos historiadores que enfatizan que la guerra de la independencia fue una guerra civil.
Por tanto, no fue un conflicto solo de americanos contra españoles. Pudo durar más de 15 años en los cuales uno podía cambiarse de un ejército a otro, dependiendo de la coyuntura. Es la primera distorsión de nuestra historia nacional (entre otras que no han sido debida y convenientemente explicadas)
Acto seguido se habla de realistas (o sea de españoles) y de patriotas (es decir de americanos). Y esto no es así. Ambos ejércitos estaban conformados por americanos, negros, indios, mulatos, mestizos, criollos. Incluso peninsulares.
El alzamiento por la independencia en América Latina ha tenido varias coyunturas. Comienza en 1 810 cuando España entra en crisis y el arribo de San Martin al Perú es la última coyuntura de esa guerra.
Una distorsión más: Nuestros maestros siempre nos han explicado que la independencia arranca con el desembarco de San Martin en Paracas, lo cual no es cierto. Fue una guerra continental, Y el Perú fue un escenario de ese conflicto (claro que el más importante) porque aquí se encontraba el grueso del ejército español.
Otra distorsión adicional: Cuando pensamos en la guerra de la independencia lo hacemos analizándolo con un mapa político actual, pero en ese momento no existían los estados nación. Hace 200 años había una realidad política distinta y las nacionalidades no estaban definidas.
Eso de que San Martín era argentino o tal persona era colombiana. Eso no existía hace 200 años Argentina no exista, ni Perú tampoco. No había identidades nacionales, a lo sumo regionales o locales. No se concebía la idea de nación. Eso viene a partir de la segunda mitad del siglo XIX
La idea final de nación se construye a través de la educación. Cuando tú vas a la escuela allí te enseñan la historia, la lengua, la geografía (nacionales). Es todo un proceso que avanza sobre todo en el siglo XX
Y además va con algo muy sencillo. Y es que desde el colegio nos cuentan dos mitos: El primero es el de la fundación del Imperio de los Incas con Manco Cápac; y el segundo, con el hecho histórico de la fundación de la republica con don José de San Martin que permaneció todo el tiempo solo en Lima, nunca viajo a la sierra peruana ni siquiera al Cuzco
Punto aparte es el hecho que recordamos con más entusiasmo el 28 de Julio de 1 821 (que cumplimos el Bicentenario). Lo traemos más a la mente que al 9 de diciembre de 1 824 Dia de la Batalla de Ayacucho, que consolidó la independencia no solo de nuestra patria; sino de casi toda sudamericana.
¿Y esto por qué? Pues porque recordamos más a San Martin que a Simón Bolívar. O sea: somos más Sanmartinianos que Bolivarianos. Nos identificamos más con la personalidad de don José de San Martín (moderado, conciliador) antes que con la personalidad de Simón Bolívar (a quien no había nadie quien lo detuviera) en versión del historiador Juan Luis Orrego.
Pero es una tergiversación (talvez no exactamente una distorsión) pensar que, por ser más Sanmartinianos, tenemos un perfil psicológico de introvertidos , débiles, “mansos”; con una personalidad de no ser “finalmente radicales”.
Hemos tenido mucho tiempo para estudiar este tema (y no lo henos hecho); pues, ¿otro panorama tendríamos si hubiéramos heredado la personalidad de Bolívar? ¿Este nuestro devenir histórico se habría trastocado?
Algo de lo que hoy tenemos como presente (y que no es más que crisis socio, económica, política, cultural), algo habría cambiado (repito); cómo consecuencia de la invocación ya exagerada de nuestra grande, ingeniosa y milenaria cultura de los Incas…? Con seguridad nada. Y no soy pesimista.
Es que seamos muy reales: La izquierda, la derecha, el centro, los independientes, los ultras y etc. etc., parecen haberse puesto de acuerdo en negar a la mismísima democracia como la única vía para la paz y el desarrollo.