
¡Salud, compadre!
Presentación Artículos de opinión
Por: G. Guillermo Silva R.
Todos
los sábados tenemos la costumbre de ir a practicar el tenis de mesa en el Club
de Anjou, pero a veces, primero vamos a la biblioteca para ver las novedades con
respecto a libros, revistas y películas (dvd), es decir, lo último que se
encuentra en las librerías. Me di con la grata sorpresa de encontrar una revista
bimensual gratuita: Cervezas y placeres, cuya página web es:
www.bieresetplaisirs.com
Logre informarme que habrá un festival de cervezas y música, donde los pequeños y medianos fabricantes, presentan sus productos para introducirlos al mercado y de esta forma se hacen la publicidad. Lo que me ha llamado la atención es la denominación que dan a la cerveza, por ejemplo: El hueco del diablo, la vaca loca, dominador, maquina, buenos días, mi Tía, mosaico, primavera, imperial, noche blanca, caballo blanco, la mejor, Angélica, clara, hermana Catherine, cabeza fría, cabeza blanca y los 7 granos, apocalipsis, … Del mismo modo, saber que hay cervezas con aromas diferentes, tales como: cereza, kiwi, durazno, naranja, manzana, … incluso con sabor a: jengibre, pimienta, …
Lo interesante de todo esto, es la organización de los pequeños y medianos fabricantes para lanzar sus productos al mercado, de hacer la competencia a las grandes marcas de cerveza. Promueven lo que acá se produce, por los que viven y trabajan en su región. Esta operación, los motivara para mejorar y agrandar sus empresas artesanales y familiares. Mueve su economía y traerá como consecuencia una mejor calidad de vida.
Se me vino a la memoria las “chelas” de la región cajamarquina, sobre todo en sus provincias que solo encontramos: Cristal, Pilsen y Cuzqueña. Son las tres marcas grandes que mueven el negocio. Creo que todavía no hay pequeños ni medianos fabricantes en el norte del país que les hagan la “parada”. A veces, me parece que encuentras en los supermercados: babaría, brama o Heineken.
Por último, recordé la mala costumbre que tenemos de ver en los bares y cantinas, las botellas vacías que repletan las mesas, o con una caja vacía en el piso, que poco a poco se va llenando con las botellas respectivas. Así mismo, brindando con un solo vaso la ronda completa de “patas”, reunidos para comentar un partido de futbol, de la política, o sin motivo alguno, solamente para decir, ¡Salud hermano! Pero, el mejor es, ¡Salud, compadre! Con el fondo musical de Leodan (Leopoldo Dante) y uno de sus temas: Ella, ella ya me olvido y yo la recuerdo ahora….
Guillermo Silva
25/04/2017
Ir a Presentación Artículos de opinión