Presentación Artículos de opinión

Escribe César Alfaro Vargas
A mediados de mayo, asistimos a la exposición “Reto Perú resiliente Innovaciones para la gestión de riesgos de desastres”, que es un concurso gestionado por el Programa Nacional de Innovación para la Competitividad y Productividad “INNOVATE PERU”, y la Dirección General de Innovación, Tecnología, Digitalización y Formalización del Ministerio de la Producción.
Este concurso, brindará Recursos No Renovables (RNR) a emprendedores y empresas para el cofinanciamiento de proyectos de implementación, validación y despliegue piloto de soluciones innovadoras para hacer frente a los desastres.
Pero, aclaremos antes, dos puntos: Primero: vamos a tratar NO del Reto Perú Resiliente ; SINO del Reto Cajamarca Resiliente; y, Segundo: definiremos el concepto “resiliente” que tal vez para muchos de nosotros, sea desconocido.
La Conferencia Mundial de Ingeniería realizada en Lima los días 5 y 6 de diciembre del año pasado, nos aclara esta preocupación, pues este evento en realidad se denominó: “Conferencia Mundial en Reducción de Riesgos de Desastres: Construyamos Ciudades Resilientes”.
Y entonces, la palabra “resiliencia” significa la capacidad de una ciudad para resistir una amenaza, para absorber, adaptarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y eficiente. Incluye la preservación y restauración de sus estructuras y funciones básicas.
El término “resiliencia” proviene de la física y se refiere a la capacidad que tienen los metales para recobrar su forma original después de haber estado sometido a altas temperaturas.
En cuanto a nosotros, diremos que se trata de una capacidad propia del ser humano sin distinción de raza, edad, credo o .nacionalidad.
Este es un agregado fundamental: “La ingeniería debe continuar su progreso hacia la implementación y medidas de adaptación sobre los efectos de la vida natural de los desastres causados por el hombre, teniendo en cuenta la calidad de la humanidad” (Revista Gestión Universitaria 37 Aniversario Universidad Nacional de San Martín: Tarapoto- Perú).
Precisado el punto, sigamos con nuestro concurso que otorgará 50 mil nuevos soles justo Recursos No Renovables RNR, a Equipos de Emprendedores conformados por 2 a 5 personas; y en una segunda categoría, a empresas privadas cuyos RNR serán de 150 mil nuevos soles.
La convocatoria en referencia está dirigida a cofinanciar proyectos que propongan soluciones innovadoras para cualquiera de las etapas de un desastre: 1) Preparación (antes del desastre), 2) Reacción (durante el desastre) y, 3) Recuperación (después del desastre). Estos recursos provienen del Proyecto de Innovación para la Competitividad: Contrato Banco Interamericano de Desarrollo BID- 2693/OC / PE.
Hay que recordar que para nuestro caso, el Centro de Operaciones de Emergencia Regional: COER, ha delimitado una zona concreta de intervención. Se trata de Contumazá y San Miguel con viviendas colapsadas, otras inhabitables; y muchas que requieren ser rehabilitadas. En el agro se han perdido 1 184 hectáreas de cultivo y resultaron afectadas otras 1 787. Han colapsado 68 Km. de carreteras y 237 fueron afectadas. Un millón 200 mil metros cúbicos de material que ha obstruido las vías. Problemas serios en Sallique y Chontalì ( Jaén), Tocmoche, Miracosta y San Juan de Licupiz ( Chota), y además en Catache (Santa Cruz).
La fecha de cierre de la convocatoria venció el pasado 20 de Junio y tendremos resultados a mitad de Julio. Importante: No habrá un solo proyecto ganador. Puede haber varios,
El estado no escatimará esfuerzos en ello. Y no los escatimará si se tiene en cuenta que gastar mas de 20 mil millones de soles en reconstruir el país, es una cifra enorme comparada con la inversión para lograr la resiliencia de los pueblos.
Los desastres naturales siempre estarán presentes y siempre causarán destrucción y dolor. Preparémonos. Logremos superar estos acontecimientos con una cultura de prevención y educación en riesgos y Desastres. Trabajemos pata tener una región y una CAJAMARCA RESILIENTE. Será en efecto, todo un RETO.