
“LA LEY SECA” EN CAJABAMBA
Presentación Artículos y Comentarios electorales
Por: Gamaniel Guillermo SILVA RODRÍGUEZ
Estamos a escasas horas de elegir a los nuevos “gobernantes” de los gobiernos municipales y regionales en nuestro Departamento de Cajamarca y en el resto del país. En mi pueblo tradicional, vemos que se han colocado pequeños avisos de Ley Seca, es decir que no se puede vender, ni consumir alcohol en los lugares públicos. Aunque en esta ciudad, algunos seguían bien “mojados” y que no estaban “secos”. Pero, lo más importante no era la sequedad, sino la falta de agua en los hogares cajabambinos. El sábado en la tarde no tuvimos agua, nos dieron un rato al anochecer, y en la noche absolutamente nada.
Después de la cena en el entorno familiar, no alcanzamos a lavar los utensilios. “Caracho” me alegre porque era mi turno de lavarlos. En la noche, me levanté por una necesidad, tampoco hay agua y tiene que quedarse para el amanecer. Recordé a mi madre Elvia de su “basenica”, ¿Dónde está?... subí al “terrado” a buscarla y estar prevenido para la próxima vez, pero, me encontré con una rata, las cuales se pasean con soberbia por las casas y calles de esta ciudad. Según mi amigo Saúl, parece que hay muchas y quedan para rato, porque no encuentran el insecticida eficaz para erradicarlas.
Recordando a mi profesor de primaria, don Germán Osorio, quien nos inculcaba que “el tiempo es oro”, aunque el oro azul (agua) nos falta todavía, me animé a escribir este artículo, porque deambulando encontré la publicidad de algunos partidos y movimientos políticos los cuales mencionan y pregonan sobre la calidad de vida, sin saber lo que verdaderamente significa. Ya es la madrugada, pero, todavía no hay agua. Voy a abrir una “San Carlos” para hervirla y tomarme un café. Esta es la situación en Cajabamba.
Salgo al patio, miro el “cielo estrellado”… ilumina la casa, las flores de mi amada Isabelle… esto me reconforta, me da energía, pero pienso también en los que trabajan en las panaderías, en los pequeños restaurantes, que preparan las mercancías y alimentos para la población, que dilema, espera y sufrimiento. En la “reseña” para la fiesta de octubre, daba tristeza ver a algunos trabajadores de la Municipalidad, repartiendo chicha de jora, con su baldecito y vaso en manos a los transeúntes que pasaban. Es el momento de la Ley Seca.
Nuestra ciudad de Cajabamba está atrasada, sin planificación alguna, aún teniendo todos los recursos para que esté al nivel de cualesquier ciudad de la costa del país, donde por la coyuntura económica salen adelante, viven mejor y hay mayores oportunidades para la educación, la salud y el trabajo. Nos falta recordar los valores primordiales, ser más solidarios y tenemos que dejar ese egoísmo “ciego” que no nos deja ver la realidad, la modernidad, el desarrollo.
A escasas horas de las elecciones, que más parece un carnaval, un chiste, una improvisación, tenemos que reflexionar y argumentar sobre la calidad de vida y que no nos falte este liquido elemental, qué es el agua. Este Movimiento Gloriabamba no tiene de que vanagloriarse, sus obras son minúsculas y lo que quiere el pueblo es obras pero en mayúsculas. Con su lema último: Trabajamos con el corazón, nos damos cuenta que no tienen la racionalidad, ni saben lo que esto significa.
No necesitamos de Ley Seca, lo que importa es el agua, porque todos la necesitamos. Solo esperamos que en nuestra ciudad no prosiga el continuismo, porque ya lo han demostrado que no están instruidos y no tienen la voluntad de hacerlo. Necesitamos vivir como seres humanos, civilizados, ya que estamos en el siglo XXI.
G. Guillermo Silva R.
04/10/2014