
¡Hasta nunca!
Presentación Artículos y Comentarios electorales
Por: Guillermo Silva Rodríguez
Al fin, llegan las 22h30 de la noche del domingo 5 de octubre y nos enteramos que en mi pueblo tradicional de Cajabamba se ha elegido un nuevo Alcalde, otro Burgomaestre para gobernar por este próximo periodo que comenzará el 2015. Era necesario, imprescindible. El Movimiento Gloriabamba está conformado por un grupo incapaz, ineficiente que ha tenido al pueblo “adormecido”, sin ninguna perspectiva y sin el menor grado de honestidad, donde la corrupción ha estado muy latente y una falta de respeto a las personas que vivimos en esta ciudad.
Sin duda alguna, se tendrá que realizar una auditoría, pero que sea rígida, muy estricta, donde se tenga que desenmascarar a todos los involucrados, tiene que ser el inicio de saber quiénes han apoyado en todo este proceso administrativo ilegal, las formas son simples y lo único que se requiere es voluntad. Ha sido la única Municipalidad en la región, que no ha rendido cuentas, en sus “obras” nunca han señalado el presupuesto y quien lo ejecuta. Muy bien gracias. Pero, ahora es el momento y se tiene que fiscalizar y rendir cuentas de todo, absolutamente de todo.
Al nuevo líder de Cajabamba, el profesor Marcelo Gamboa, le toca una enorme responsabilidad en todo esto y si al inicio nos demuestra su capacidad de gestión para esclarecer todo lo realizado en las gestiones anteriores, sobre todo en la última, pensaremos que vamos por el buen camino. No tiene que haber concesiones, hay que ser firmes, eso es todo. La burla y el menosprecio a las personas es lo más denigrante, falta de cultura, de ética, que es lo que más desea mi pueblo de Cajabamba.
Con las experiencias vividas, nos damos cuenta que nos han menospreciado, que nuestro honor es insignificante, porque solo han pensado en su bienestar personal, ahora tenemos que darles una despedida, pero que sea una buena despedida, como diría mi amiga Nila, para que no vuelvan más. Así es, simpatizantes de Gloriabamba, han marcado tres páginas en la historia cajabambina, donde el único trofeo que pueden llevarse es la deslealtad, la ingratitud y el repudio de Cajabamba.
Para terminar, les pido reflexión y argumentación por la situación en la que nos han entrometido, y si tienen el coraje de reconocer que no son planificadores de un pueblo, nunca saldrán por la puerta grande, porque solo les quedan las ventanas. Mi deseo es, que no vuelvan más en cargos públicos porque no tienen capacidad, competencias. Es decir, ¡Hasta nunca!
Guillermo Silva
06/10/2014