VII MUESTRA INTERNACIONAL DE CARTAS Y POEMAS DE AMOR - CAJAMARCA, PERÚ
2014
Ir a Presentación VII Encuentro - Exposición de poemas y cartas de amor
POEMAS DE AMOR
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Autor |
Título |
Lugar |
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Antonio Goicochea Cruzado |
San Miguel |
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Carlos Dané |
Bambamarca |
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Carmen Lombardi de Herrera |
Cajamarca |
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Carmen Lombardi de Herrera |
Cajamarca |
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Daniel de Cullá |
España |
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Danny Farromeq´ Vertiz |
Callao |
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Eliseo León Pretell |
Contumazá |
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Eliseo León Pretell |
Contumazá |
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Eliseo León Pretell |
Contumazá |
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Eliseo León Pretell |
Contumazá |
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Eliseo León Pretell |
Contumazá |
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Eliseo León Pretell |
Contumazá |
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Eliseo León Pretell |
Contumazá |
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Eliseo León Pretell |
Contumazá |
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Eliseo León Pretell |
Contumazá |
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Gavino Quinde Pintado |
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Guillermo Alfonso Bazán Becerra |
Cajamarca |
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Isabel Robles |
Cajamarca |
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Jorge Horna Chávez |
Celendín |
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Jorge Horna Chávez |
Celendín |
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Jorge Wálter Villanueva Cruzado |
Cajamarca |
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Luzmán Salas Salas |
Cutervo |
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María Luz Crevoisier M |
Cusco |
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María Luz Crevoisier M. |
Cusco |
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Santiago Aguilar |
Trujillo |
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Santiago Aguilar |
Trujillo |
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Santiago Aguilar |
Trujillo |
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Santiago Aguilar |
Trujillo |
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Santiago Aguilar |
Trujillo |
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Santiago Aguilar |
Trujillo |
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Sara Gutiérrez Sisniegas |
Cajamarca |
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Sara Gutiérrez Sisniegas |
Cajamarca |
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Wilfredo Novoa Espinoza |
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Wilson Silva Albitres |
Soñando con mamá Angélica | Cajamarca |
De: Antonio Goicochea Cruzado (Cajamarca)
¡Hoy reverdeceré pasiones!
envolveré tu figura de mimos,
te diré lo que te extrañé,
tanto que en mi soledad
te hacía mía hasta el éxtasis.
hoy verás a mi pecho abierto
y en las manos mi corazón
iluminando la noche de embeleso,
hijos de la luz seremos.
Mis sentimientos y mis sueños
a tus ojos negros, soñadores,
que alguna vez se inundaron de pena,
se descubrirán mis pretensiones,
y en derroche de goces te robaré suspiros,
te aspiraré a torrentes,
y si accedes, te robaré el alma
y volcaré en cascada mi simiente.
Como nos prometimos
te esperé, ansioso en el lugar
de tu elección.
De latir tan fuerte el corazón
se me salía del pecho,
cerrados mis ojos, lejanos los libros,
bajo el balcón de las añoranzas,
cubierto de angustia,
te vi de azul turquí,
caminar tan suave como vicuña altiva, desairando miradas
que importunaban tu trajinar,
vi la brisa besando tus mejillas,
y celé al aura por este atrevimiento.
Hacedora de sueños, no llegaste,
y como vidrio frágil en sonoro estrépito
se rompieron mis anhelos.
Alambicaba ardores mi pecho a tu desplante.
¿Qué entretendrá tu merodeo
y en que meandros del amor te disiparás?
No tuviste un tiempo para mis anhelos,
ni un poquito de bálsamo siquiera
que calmara las flamas de amor
que me abrasaban.
Y tú, morena, desdeñosa, nunca viniste.
Con mi ego destrozado
En el umbral del desvarío
me resigno a pensar
que pasaré otras lunas sin ti.
Antuco
AUTOR: Carlos Dané
Habías quedado impresa en las sábanas de mi alma
y la tibieza de tus labios había abrigado mi tristeza.
Tu amor había llegado de golpe con todo su ímpetu
a elevar mi corazón por el infinito.
Entonces todos mis caminos llegaron a tus ojos,
entonces todos mis pasos terminaron en tus brazos,
entonces todas mis palabras se confundieron en tus besos
hasta no entenderte en mis razones.
Entendí que el infinito era tu mirada aleteándose
por entre mis sueños inconfundibles.
Y sobrevino alguna vez tu suspiro para darme
aliento asfixiado de amor.
Ahora estás en esa lluvia que se desborda en mis recuerdos
y tú y yo nos mojamos desesperados en esos atardeceres
que has construido a mi lado
donde el amor es un muro indestructible.
Carmen Lombardi de Herrera
| A |
acógeme en tus brazos, acúname en tu pecho, ámame como te amo, Amor, mi buen Amor. |
| M |
muéstrame tú el camino, marcha junto conmigo mis manos siempre abiertas estarán para ti, mi paz, mi luz, mi bien. |
| o |
ojos siempre serenos, oasis de ternura eres tú para mí, ofensa en ti no cabe, oh Amor, mi dulce Amor. |
| R |
regalo de la vida, resplandor en la sombra, recibe en este Día, rosas rojas de Amor. |
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C-14-02-2014 |
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Carmen Lombardi de Herrera
¿Qué es AMISTAD? Preguntaba
cierta vez, y mis oídos
percibieron un arrullo, una bella melodía,
interpretada dulcemente,
de maneta magistral:
la Sinfonía Amical,
en la que se conjugaba
variedad de instrumentos,
de ternura y de bondad.
Daniel de Cullá ESPAÑA
Despeados
maltratados los pies por haber caminado mucho
para ir a las Eras
nos paramos en una medio caseta derruida
entre culantrillos y alegrías
enseñándome tú el Amor
y contándome de qué modo hacían tus padres la Fiesta
a mí, que nunca vi a mis padres cabalgar para Huesca.
Tu me enseñaste, linda Maricruz
cómo se ponía tu madre echada boca arriba
enredando a tu padre entre caricias
haciéndole venir encima
dirigiendo el gurriato hacía su nido
como tú a mí, ahora:
-“Enséñame el pájaro, me dijiste, continuando:
Yo he visto a la abuela hacer sonar el pito del abuelo
uncidos los dos como en una rueda.
A mi madre, entre ays, ays, ays
afirmando con ansia el miembro viril de mi padre
agarrándole de los pelos
como a un niño que va a la escuela. Así.
-“ Me llena de gozo, cariño
y quiero que me hagas como el abuelo a la abuela
que son de Fresneña
en la provincia de Burgos.
El fué fresquero, vendedor de pescado fresco
por circunstancias de la vida.
Y se vino a Cañete, de Cuenca
donde ahora me bajo la braga
en sus eras
y me abro temblando a tu dicha
y a los besos de saliva
que se pierden entre los labios
como la lagartija
entre el pan de azúcar.
-“Ay, Maricruz”, tan sólo dije
a punto de estallar
viendo que un buey pasaba a lo lejos
haciendo sonar su cencerro
imitando a la campana
de la iglesia.
ESTOY SOLO EN CAJAMARCA Y LLUEVE
Danny Farromeq´ Vertiz
ESTOY SOLO EN CAJAMARCA Y LLUEVE
LA TRISTEZA LA SIENTO HASTA EN LAS VENAS
LA LLUVIA DISIMULA MIS LAGRIMAS
PERO ME AHOGA Y ACRECIENTA ESTA PENA
EL FRIO Y LA NOSTALGIA
LO SIENTO HASTA EN LOS HUESOS
LO QUE DARIA POR TENERLAS CERCA
ABRAZARLAS Y LLENARLAS DE BESOS
LEJOS DE MIS HIJAS, EN ELLAS PIENSO
ETERNA SOLEDAD Y ESTE SUEÑO QUE NO CONCILIA
QUIERO VERLAS CRECER A MI LADO
MORIRÉ... SI NO TENGO A MI FAMILIA!
SIENTO FRIO, ORFANDAD
NADIE UN POCO DE CALOR ME DA
SOLO MI CORAZON SOLITARIO, QUE ME ACOMPAÑA Y GRITA
NECESITO CALOR DE HOGAR!
Eliseo León Pretell (Houston Texas, EE.UU.)
Estás en mi recuerdo, toda, absolutamente,
tan cerca que hasta puedo disfrutar tus caricias,
el calor de tu cuerpo, tu aroma y sus delicias,
que guardó silencioso mi corazón vehemente.
Tu sonrisa la encuentro en el sol incandescente,
tu voz en los latidos de mis turgentes venas.
Vives en mi alegría, mis dudas y mis penas
y así quiero te quedes conmigo eternamente.
Radicas en la esencia de mi pluma incipiente,
cual imborrable esencia en mis versos de amor.
Transfigurando a todo..., en distinto color.
Déjame que te quiera con mi empeño y calor,
sin importarnos nada la opinión de la gente.
Los entredichos siempre... los lleva la corriente.
Eliseo León Pretell (Houston Texas, EE.UU.)
Otra noche, otro sueño, un nuevo día,
cuántos ocasos que mi ser te invoca.
No se ablandó tu corazón de roca,
si volvieras..., mi vida te daría.
Quién sabe, esta mi lucha ya es tardía,
tal vez ya me sacaste de tu vida.
De mi parte tú sigues esculpida
si regresas..., mi vida te daría.
No quiero imaginar qué pasaría
si volviera a tenerte entre mis brazos
al son de una armoniosa melodía
Con sólo el hecho de saberte mía,
recogiendo mi ser en mil pedazos,
de hinojos..., yo mi vida te daría.
Eliseo León Pretell (Houston Texas, EE.UU.)
Un año más de soporte y de paciencia,
un peso más en el fardel de nuestra vida
uno año menos marcando la partida
hacia la etérea conclusión de la existencia.
Un año más de bregar con insistencia
en la intrincada maraña mundanal
intentando saltar sobre el bardal
que nos impone la absurda competencia.
Otro año de zozobra y de impotencia
frente al dolo, la guerra y la injusticia
un año más esperando esa caricia
retenida en los brazos de la ausencia.
Desechemos la careta de apariencia
mostrando el rostro y corazón abierto
este año nuevo nos lleve a feliz puerto
para querernos con alma y transparencia.
Busquemos día a día con sapiencia
la clara luz que nos lleve a lo propuesto
luchemos más, con los últimos arrestos
procurando llegar a la excelencia.
Eliseo León Pretell (Houston Texas, EE.UU.)
No he podido convencerte,
por qué sigues preguntando.
Si me ves por ti llorando,
cómo no voy a quererte.
Si un día no puedo verte
hasta me siento morir.
Si eres todo mi vivir,
cómo no voy a quererte.
El hallarte fue mi suerte
eso le agradezco a Dios.
Como tú no existen dos,
cómo no voy a quererte
Quiero de todo esconderte,
así oculta te prefiero.
Creo que sin ti me muero,
cómo no voy a quererte.
Tu cariño me hace fuerte,
realizado y contento.
Eres mi fuerza y aliento,
cómo no voy a quererte.
Sin ti prefiero la muerte,
no me queda otra salida.
Si hasta te ofrendo mi vida,
cómo no voy a quererte.
Eliseo León Pretell (Houston Texas, EE.UU.)
Te amo de corazón no me arrepiento,
puedo jurar gritando por doquier.
Dios desde arriba sabe que no miento,
como a ti, no he amado otra mujer.
Has cambiado en minutos a mi vida,
llegaste, desde entonces vi otro mundo
mi camino escabroso y sin salida,
lo iluminaste con tu amor profundo.
Así como te quiero siento miedo,
despertarme algún día sin tus besos.
Quisiera ya olvidarme más no puedo,
imaginarme en ti..., pasos aviesos.
Dicen, lo fácil viene, nunca dura,
y tú viniste a mí de esa manera.
Eres mi ensoñación y mi locura,
si te vas, es posible que me muera.
Eliseo León Pretell (Houston Texas, EE.UU.)
Jamás había pensado
rogarle a una mujer,
ni por ellas padecer
ya me lo había jurado.
Creo Dios me ha castigado
con la última de la tarde,
yo que hacía tanto alarde
lloro, suplico y le ruego,
a sus antojos me entrego
como un mísero cobarde.
Ahora llegó a la cita
displicente y caprichosa,
no la emocionó mi rosa,
siendo tan fresca y bonita.
La llevé a la virgencita
y le dio su bendición,
la escogió mi corazón,
divina, roja escarlata.
No la conmovió a la ingrata
ni despertó su emoción .
De rogarle me cansé,
se acabó mi cobardía;
como algún dicho diría:
hasta el más ciego lo ve.
Confiado yo esperaré
un corazón puro y cierto,
cual seco jazmín sin huerto
a todos nos toca un tumbo.
La vida sigue su rumbo
total, de amor nadie ha muerto.
Eliseo León Pretell (Houston Texas, EE.UU.)
Yo creía mujer idolatrada
nuestro último beso se había dado,
y no entiendo, por Dios, que tú me has dado
para volver con mi alma lastimada.
Hasta ayer, una historia terminada,
no encuentro fuerza impida mi regreso.
Quién sabe nos faltó el último beso,
para sellar la historia ya cerrada
Regresa con tu boca perfumada,
con tu beso de celo y despedida.
Si tienes el valor… ven vida mía.
No hallarás en mi beso hipocresía,
porque eres y serás la más amada.
Jugaste… y perdiste la partida.
Eliseo León Pretell (Houston Texas, EE.UU.)
Que nos importa el confín
si fue en Inglaterra o Roma,
cuando un hombre al fin se asoma
de cara a este mundo ruin.
Bien llamado “Valentín”, Santo de entraña y valor,
quien defendiendo el amor en un difícil momento,
elevó este sentimiento hasta el altar del Señor.
Quedó como el fundador
de un día sin paridad,
le dio al amor y amistad
el más hermoso color.
Legó al poema y la flor, al canto y al dulce beso,
el singular embeleso de un mundo casi irreal,
llevó al más alto sitial al amor noble y profeso.
Dando emoción al regreso,
al adiós puso sentido,
armó de flecha a Cupido,
dejó el corazón impreso;
atravesó el pecho ileso, trocándolo en más sensible,
cambió al amor insufrible en paz que sólo se alcanza
con entrega y esperanza…, cuando parece imposible.
Para el que ama es infalible
rememorar este día
con generosa ambrosía
ante ese amor indecible.
Decirle que sí es posible, que es el último y primero,
y nadie pondrá lindero al inmensurable amor,
porque hasta es dulce el dolor, cuando es amor verdadero.
El catorce de Febrero
se fijó en el calendario,
se introdujo al poemario
del bardo y el cancionero;
se escondió en el burladero a salvo de aciagos días,
para el goce y alegría de los que aman de verdad,
donde no hay oscuridad, menos perfidia y falsía.
El amor, quién lo diría,
todo lo cubre y perdona;
el amor paga y condona,
llora, concede y porfía.
San Valentín este día nos convoca con pasión,
a entregar el corazón y el alma comprometida,
a quien le brinda su vida toda nuestra adoración.
La fecha es con gran razón
la cadena indestructible,
porque puede ser factible
tomemos esta ocasión
para darnos el perdón olvidando los rencores,
para decirnos con flores con versos y poesía,
¡Te idolatro vida mía! ¡Te quiero... de mil amores!
Eliseo León Pretell (Houston Texas, EE.UU.)
Cuando en la vida el amor se asoma
no existe nada para un olvido.
Todo renace si hay en el nido
el amor tibio de la paloma.
Hermoso crece como en la loma
el trigo verde se vuelve espiga.
Si no hay engaño dolo ni intriga
será éste un huerto de rico aroma.
El amor no habla, no tiene idioma
siempre sonríe y de pronto llora.
Es noche oscura y también aurora.
Sufren las almas si se enamoran.
De las tinieblas el color toman,
dos corazones en su maroma.
Gavino Quinde Pintado
Tú a los cuarenta yo a los veinte fuimos niños
que jugamos con el fuego del amor
y nos manchamos con la tinta que inspira
las ansias de la muerte del pudor.
Desinhibidos de prejuicios ancestrales
caminamos por entre calles dilatadas
enfrentando el trabajo de sol a sol
muchas veces entre rigores invernales.
Recorrer, recorrer…la vida sigue
y tú estás envuelta en tus donaires
entonces te veo como a una diosa antigua
que surgió de la nada a mi alrededor.
Gracias oh, dulce amor por ser tan buena
por intentar ser humana a tu manera,
gracias por amarme sin rodeos
por darme tanta ternuras y estimación.
A Yese
Martes 20 noviembre 2012
Guillermo A. Bazán Becerra
La vida nueva que me llegó contigo,
la postrera oración,
la más valiosa;
la etapa más feliz,
la de mi ocaso;
la antesala del sueño inevitable,
la caricia más dulce de la noche,
el despertar más tierno
en madrugada;
la amada comunión
en mediodía...
La mujer ideal,
la más querida...
La que llenó en todo mis vacíos,
la que reverdeció mis años idos...
La única,
inmortal...
La que me hace más suyo en su mirada,
en el beso de su alma y de su risa,
en la tierna caricia de sus manos,
en la esencia de amor de sus dos senos
y en la ardiente humedad de sus entrañas...
La más amada...
La que me descubrió los paraísos
que en el ayer nublado ni veía,
la que llena mis ojos con su cuerpo,
la que sacia mi sed y mi deseo,
la que acepta mi ofrenda y me perdona,
la que anima mi andar y vela mi sueño...
La infaltable...
La que aún en la ausencia me acompaña,
la que canta y dibuja,
la que escribe...
La que me enseña a crecer desde la mente
y hace crecer la fe para ir al cielo...
La que es principio y fin
de mi existencia...
Isabel Robles, Arequipa, Noviembre del 2013
En las tierras del Perú
una banca en el jardín mistiano
una banca de madera común y corriente
geranios, rosas, nomeolvides
cercan los designios del ayer,
cierro los ojos y te imagino…
Viento en pos de la orilla redonda
del tiempo amarrado a la nube,
tras el árbol en el bosque crepuscular.
Roca amarrada a los silencios
silencios que debieron hablar de mis ternuras
escondidas en la espina de la rosa
que subyugó tu aliento para siempre.
Se apagó la claridad
el fuego oscuro, devino en cenizas
atizando el asombro
de las aves fugando al olvido.
El cielo estrellado de la noche
comióse de un bocado todo el amor
de las ventanas abiertas
cerraron las puertas
un alud envolvió el espacio y el tiempo
rodando hacia las tinieblas en la
voz que enciende las palabras
que juegan a la deriva de esta banca…
Jorge Horna Chávez
Y fue también el día más festivo de la semana
una hoguera encima de los remansos de la espera
para verte fugaz con tu atado de bosques,
a cuestas los puquiales abiertos en tu pecho,
desgajados por tus manos de labriega
el tallo de la penca y las zarzamoras.
Nunca supe qué buscabas
con el horizonte azucarado de tus ojos
en las esquinas que abaten tristezas
mirabas los andamios, calles vespertinas;
tal vez ansiabas los brebajes de goma arábiga
para desatar tu regocijo como flor volcada al viento.
Infinita, siempre breve
como la luz tras las nubes
sol o sombra reflejada en los sembríos.
Al buscarte, por hallar tu origen
estuve cerca de los talleres de Van Gogh,
y en la esperanza –como en Macondo-
sobreviví a la fiebre en las jalcas de Sendamal,
hasta que en el último tramo de los pedregales
las voces sencillas de la yerba
alentaron taladrar este homenaje
que bien merece ser sólo tuyo.
Jorge Horna Chávez
Gravita galopando
sin lianas, sin bosque
audaz a la cadencia
desborda el amanecer
tu corazón por avenidas
Huérfana prometedora ausencia
trashumante
nervadura dispersa
derramada la savia emerge
la palabra radiante
el gesto labial aleteo
tu golondrina compañía después
Llegas sin historia
llenando el tiempo de cosas
marejada distinta
de la que se rompe en olas
Retornas por un itinerario creativo
tallado a mis costado
dísono ladeado faro
retorcida la luz
extravagante en vueltas
rasgando tu nombre en llamaradas
arpado y natal,
Maisurle, cuándo acabarás de volver
Jorge Wálter Villanueva Cruzado
Yo anduve
errante de ti
apaciguado del tiempo perdido
hablando de ti.
En cada cascabel
que tocaba,
tocaba un desierto solo
abrumado por tus ojos
que como circulinas perpetuas
me hablaban del amor.
Anduve buscándote
mucho tiempo
en las praderas, en tu canto
silente,
en la ausencia de tu sombra.
Pequeña brisa
que permaneces presente
en mis días pasajeros
hoy voy hacia ti.
Busco tener la forma perfecta
la mirada penetrante
para horadar en las cosas que toco
y seguir tu rostro definitivo;
caminante de un mundo errante
hacia otro universo
en tus manos doblego mi oración
y mi lamento
voy hacia ti...
Luzmán Salas Salas
Jamás hubo tanta presencia
en tu ausencia,
frenesí de otoño
en primavera.
En el arcano mudo
de tus lejanías,
en la comisura leve
de un latido a fondo,
como un rumor de brisa
entre la fronda
se escondió tu voz.
Vino tu imagen
por mi ventana azul,
y entre mis manos,
nuevamente,
sentí el ritmo esquivo
de tu fina arista
como una eterna
vibración de luz.
Encendidos anhelos
ataron la huida
del silencio,
y nuestro beso fue
una hostia de ternura
en la renuncia prometida
del destino.
María Luz Crevoisier M.
DEJASTE LA MAMPARA
ABIERTA
EN BUSCA
DE LA LUZ DESCONOCIDA
ENTONCES, HABITABAS
EN LA ALAMEDA DE LOS DESCALZOS
DONDE VIENTOS Y SOMBRAS
DIBUJARON TU ROSTRO
¡OH HIJA DE LA DEMENCIA
Y EL ABSURDO!
LA POESIA
ESA FRACCION DE LUNA
CONVERTIDA EN NARANJA
YA HABIA MARCADO
TU FRENTE
CON UN SINO TRAGICO
ERAS
LA RAMA DESPRENDIDA
DEL GRAN ARBOL
DE LA VIDA
Y TUS HOJAS, OJOS BIZCOS
DE AMARGURAS INFINITAS
SE ENREDARON ENTRE AQUELLOS
QUE NUNCA SUPIERON
VERTE LUNA O VIENTO
URSULA, YA ES MUY TARDE
Y LA NOCHE VA CAMINO A DICIEMBRE
PERO EN LA ALAMEDA
AUN DEBE LLORAR ASPASIA
PORQUE QUEBRASTE LA VOZ
SIN ESPERAR LA LUZ DESCONOCIDA.
María Luz Crevoisier M.
AMANECE
PERO NO TE VEO
EL BOLERO REPITE
QUE LA DISTANCIA
ES EL OLVIDO.
MENTIRA
ENCUENTRO TU ROSTRO
EN CALLES Y RECUERDOS
COMO SOMBRAS
QUE VAN REPITIENDO :
ESTOY AQUI,
MAS ALLA DEL OLVIDO
Y DEL TIEMPO
HACE FRIO
Y EL VIENTO ATRAPA MI VOZ
CONVIRTIENDO
LA MEMORIA
EN UN CONJUNTO DE VOCES
Y LEJANOS CANTOS GALLEROS
QUE ME DEVUELVEN
TU PERFIL
CON LA MAS DOLOROSA NOSTALGIA.
Lo que de ti mi corazón espera
Santiago Aguillar - Trujillo
Indago en qué lugar de tu corazón
encajaran estas palabras hechas de tus palabras,
estoy enamorado y no me corro, me convengo
a ser ridículo en tu universo
sin embargo confió en el buen sentir de tu sentimientos,
conmigo afirmarás la naturaleza de amar
para destronar al sufrimiento de nuestra existencia,
y de cara al horizonte del día bueno
emprender vuelo a ver
qué pasa en el otro canto del desencanto.
Si quisieras podrías quedarte en mí, Isabel Socorro
pasearíamos la procesión de los sueños del mundo,
daríamos cuenta de cada caída ajena
y al hacerla nuestra menor sería su pena.
Si quisieras podrías anidarte en mí,
nos daríamos íntegros por el bien de todos,
confundiéndonos con sus penas
rodearíamos sus corazones y sin temor a nadie
cantaríamos a la vida el himno de la esperanza
que es el himno de la vida misma.
Si quisieras podrías decirme ahora
todo lo que de ti mi corazón espera,
Dios se alegraría y te consagraría suya
para que yo pueda nombrarte tiernamente mía.
Ese inacabable mapa del cariño
Santiago Aguillar - Trujillo
Sahumando el alma de mi porvenir
busco abrigar mi soledad
con tu añorado calor
reniego haber tocado
puertas de absurdos sinsabores,
lamento haberme hecho
a la mar de mis quebrantos
sin haberte puesto al timón
de la nave de mi esperanza.
¿Qué lástima lastimó
el más allá de mi canto?.
¿Qué duende ocioso del mal
se burló de mi inconsecuencia
cuando quise ser el río
de tus mejores tiempos?.
¿Quién me negó la felicidad
antes de conocerte?.
¿Quién maculó el sagrario
de tu tiempo lejano al mío?.
¿Quién te quiso lejos
del color de mi destino?.
¿Quién impidió el romance
de tu esencia con mi esencia.
¿Quién amuralló mis temores
en la torre nubladas indecisiones?
Sin embargo aún nos queda tiempo
para pacientemente redibujar
ese inacabable mapa del cariño
vestido de gala en nuestro sagrario.
Santiago Aguillar - Trujillo
Acariciando ardidos y amorosos abrazos
acuno en mi destino amaneceres cargados
con los interminables ríos del cariño
salidos del libro maravilloso de tu paraíso
donde tu semilla se hace mía,
cuando fecunda crece
en la morada de mi alma,
cuando madura se ofrece
a la devoción de mi vida
para ser el poema
que en una noche de enero
me liberó de la muerte
y echando al abismo mi tedio
aplacó con su aliento
mi sed de saciar su alegría
en el don de dones de tu compañía.
En esta noche de enero al recordar
nítida tu voz,
hecha del mediodía de mis mejores momentos
he comprendido cuanto tiempo he perdido
sin ton ni son en mi vida,
escribiendo uno que otro poema
sin saber que existías
y no sé cuántas veces
sin tocarte te he besado y acariciado toda,
y mientras estabas en el éxtasis
de mi más gloriosa victoria
te he visto girar en mi sueño
como la golondrina
de mis futuros veranos.
Te amo, dulce Isabel Socorro
ni tú ni nadie sabrá cuanto
pero llegará el día
en que descubriendo el velo
de cada letra que para ti modulo
entenderán porque te amo
desde aquella noche
en que al examinarme
te diste cuenta que estaba enamorado,
y yo te dije que sí, de otro imposible
pero algo me dice que puede ser posible
Santiago Aguillar - Trujillo
Bordando primaveras yo quiero
conocer el dichoso color de tu destino
jugándome la vida apostaré
entrar en él como se viene a la vida,
sin más tesoro que el atesorado con cariño,
un jilguero vive en mí
un coral de roca aún se vacila en mi poesía,
sin embargo mi alma es un violín roto
en el concierto de los músicos de su aldea.
En esa aldea amé mucho, poquito o nada,
y la mar de veces me amaban
en proporción inversa a lo que yo les daba
confieso haber estado alegre
teniendo las manos juntas en mi otoñal primavera,
cuantas veces fui feliz o fueron felices
los corazones tocados con mis manos,
juro ignorarlo y me resisto a saberlo
si tú, Isabel Socorro, no me enseñas
a sentir lo que es bonito.
Todos tenemos derecho a gozar en vida,
a ser felices en este mundo ancho y ajeno,
de buena gana amanecer sin bronca alguna,
también reventar cohetes en fiesta ajena
y esperar de pie y sin cansarse
al tren del amor llegar con su pan caliente
a saciar nuestro hambre de Ser y no Ser
la misma huella de nuestro camino.
Santiago Aguillar - Trujillo
Espantado de cuando escribía tinieblas
lejos de toda maleza de malicia
sazono en el grial
de mi última cena
el simple licor de mis solariegos días.
Sin apuntalar el vértigo
de mi desastrosa ventura
atado al misterioso ángel
de tu incontrastable alegría
salgo del siniestro fondo
de mis viejas locuras
adorno la calesa de mis pasiones
para llegar a ti cargado de ilusiones
para ser el simple obrero
en el elixir de tus sueños
y así tener derecho
para cortejar tus anhelos
y bucear en el fondo de tus deseos
y llevaré conmigo lo que me debe la vida.
Aliviado de mí, pasado sombra
necesito instalarme en el verbo amar
que de tus labios nacerá
como ángel de mi guarda
de la noche de dudas
que jamás debieron ser mías
porque te quiero y te quiero
después de haber buscado la magia
de esas mismas palabras
en el timbre de tu aliento
hecho a la medida de mi corazón.
trepando cataratas de adioses,
Después de todo estoy en el límite de mi tiempo
Santiago Aguillar - Trujillo
Lenta, amorosa, misericordiosa
anhelante, sentimental, bella llegas a mí
cuando busco el luminoso lenguaje amante
de la musa esperada, sin saber si hay en su alma
un espacio para abarcar este poema
que mi mente espera como salvación de los sueños
de un libro interminable donde mi amor repose eternamente
y muy despacito se apaguen las velas de mis desencantos
y muy quedamente conmigo el cosmos de mis anhelos
inicien un nuevo vuelo hasta el horizonte de la esperanza.
Entretejiendo los hilos de mi frágil futuro, me pregunto:
¿Estará bien volver a soñar después de tanto vacío?
¿Estará bien jugar el todo por el todo habiendo perdido tanto?
¿Estará bien recostarse en la esperanza habiendo caminado
desilusión tras desilusión toda la vida?
¿Estará bien pensar en volver a amar si he tropezado tanto?
¿Estará bien rodearse de ilusiones con tan magra realidad?
¿ Estará bien ir a donde nadie me llama ni espera?
Qué más da si en el intento muero,
después de todo estoy en el límite de mi tiempo
y puede llegar la parca cuando menos lo espero,
peor sería mi suerte si al encontrarte callo
y dejo de confesarte que con una caricia tuya al cielo voy,
y con un beso, Señor, tu cielo es mi cielo.
De: Sara Gutiérrez Sisniegas (Cajamarca)
En este mes de enero,
primero del año,
convoqué al recuerdo
a cuitar conmigo.
Quería estar sola,
sola con tu ausencia
de tantos eneros y tantos diciembres.
Hoy, nuestro primer hijo
cumple 41 años
y ya su cabeza
viste las primeras canas.
¡Cuarenta y un años!
Como los que tú cumpliste
cuando la sonrisa
se nos congeló en el alma,
cuando la vida
desgranó dolores
como un rosario
de perlas miríadas.
¡Qué joven se truncó tu sueño!
Pensando en aquellos
que te amaban tanto,
con bravío empeño
luchaste y luchaste
para no dejarte ganar la batalla,
pero implacable el tiempo y el mal
te fue consumiendo.
Hoy, tu hijo tiene
la misma edad y los mismos sueños,
la misma alegría de vivir que tú.
Ya mecen sus manos
cunitas felices
que al mirar al cielo
y ver las estrellas
dirán: “Son los ojos de mi tatabuelo”,
y tú, mi eterno e inolvidable amor,
sonreirás, sonreirás, sonreirás
con la paz que otorga
el estar junto a Dios.
De: Sara Gutiérrez Sisniegas (Cajamarca)
Levantaste la piel del alma con tus besos,
dejándome soñar mariposas invisibles
que aleteaban en el pecho, incansables.
Bastó mirarnos a los ojos
para perdernos uno en el otro…
y no oímos
cuando se desdobló el espacio sideral
para envolvernos en sus luces.
Juntos otra vez
en un espacio donde no cabe el mundo,
donde la distancia no existe,
solos tú y yo
en el respirar de la noche,
solos tú y yo
en la creación eterna del don
que se nos dio, de transformar la vida.
Wilfredo Novoa Espinoza
Del pasado solo recuerdos,
saber que fuimos amigos y lo seguiremos siendo
cuando te tenía a mi lado me sentía bien,
me sentía vivo y con energías infinitas.
Apenas me iba de tu lado y ya comenzaba a extrañarte,
Estaba confundido entre la amistad y el amor,
en ese momento no dije nada
me lamento no habértelo dicho y
darme cuenta tarde que tú eres lo que yo necesitaba,
Deseamos lo imposible que cuando fue posible
no lo entendimos y ahora sólo recuerdos.
Dichoso aquel que vive el amor verdadero
aquel que va más allá de la simple superficialidad
con la que se confunde el amor
Desde siempre te amaré en silencio y con ello se irá mi vida
mis sentimientos serás tuyos sin haberlo pedido,
mi memoria me fallará, pero estoy seguro
que tú siempre permanecerás en ella,
porque lo que se quiere nunca se olvida.
Tú que amas no lo calles y se parte de ese mundo
que tiene el privilegio de amar,
tal vez sufras, pero vivirás y cuando tu vida ya esté por
dar el último respiro sabrás que valió la pena amar.
SOÑANDO A MAMÁ ANGELITA

Tu encantadora y angelical mirada cautiva los paisajes
de belleza y música que se extienden en mi ser
motivándome para escribir unos versos
a ti bella musa esparcidora de felicidad en mis sueños
al lado de mamá Angelita que Bendice desde el cielo
y con buenos ojos de madre abnegada el cariño que va
brotando y nutriéndose con nuestra sincera amistad
compartiendo con nosotros un potaje muy delicioso
que ella siempre compartía con las personas que amaba.
Y tú eres una joven a quién ella ama
tus espontáneas y apacibles sonrisas alegran las
profundidades de mi suspirar y sentir
tu sencillez apacigua la llamarada
de desesperanza y desasosiego
que se extienden en mi reflexionar
tus bellos y grandes ojos castaños subliman
y llueven amor, esperanza, solidaridad y bondad
en los días y noches de soledad, tempestades del inconsciente
y huracanes del sobrevivir
tu sensible y amoroso corazón vuela
en el respirar del viento
y se une al palpitar de mi corazón
transformando la amargura, soledad y extravío
en bellos poemas, bellas pinturas, preciosas canciones
y hermosas esculturas.
Autor: Wilson Silva Albitres.
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