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BANCARIZACIÓN DE ALIMENTOS

Escribe: César Alfaro Vargas

En la larga lista de problemas que tiene nuestro país (y por ende, nuestra región), aparece uno (lamentablemente, silencioso y no visible a simple vista). Lo presentamos a riesgo de aparecer como muy pesimistas Es el problema del hambre. Miles de peruanos han disminuido su ración diaria de alimentos, o se han tenido que saltar comidas porque no les alcanza el dinero para solventar la canasta familiar.    

 “… ¿Cómo es que un fenómeno social y económico de gran magnitud como la crisis alimentaria, no sea la preocupación central de los peruanos y de sus autoridades? Debe ser porque es un problema que pasa al interior de las familias, en el espacio doméstico. Pero cuando uno ve las cifras, se encuentra con que este es un problema nacional y de interés público. Una situación que va a afectar el futuro de millones de peruanos (y de varios miles de cajamarquinos)”

“Y que quede claro. No estamos frente a una hambruna. No es que no haya alimentos. La crisis alimentaria del Perú, es una crisis de acceso económico a los alimentos” (nos lo dice Carolina Trivelli: economista e investigadora principal del Instituto de Estudios Peruanos IEP (y también ex ministra de Desarrollo e Inclusión Social MIDIS). La gran paradoja es que el Perú es un país megadiverso, productor de alimentos; y es un destino gastronómico. En el 2 022 un promedio de 6 millones 800 mil peruanos pasaron hambre (o no comieron durante un día o más).  

Nuestra aludida Carolina (precisa para estupor nuestro) que “Sólo 7 de cada 100 peruanos ha podido mantener su consumo alimentario sin problema”. O sea, dicho en cristiano; sólo 7 de cada 100 peruanos ha podido tener acceso a sus tres comidas diarias (desayuno, almuerzo y cena, recomendables en lo mínimo). Extendiendo el problema a nuestra gente de Cajamarca, podemos deducir que no es 7 de cada cien sino (a lo mucho) sólo 5 de cada cien (al almuerzo, en el mejor de los casos).

Existen pues, muchos peruanos (y por extensión, muchos cajamarquinos) que están bastante preocupados pues no saben si mañana podrán comer (o sólo el desayuno, o solo el almuerzo o solo la cena). Quien saque la carta mayor, decidirá al suertudo.

Aquí vale preguntarse: ¿Quién se ocupa del problema de la alimentación? Un poco el MIDIS, otro poco el sector salud, otro tanto el Midagri (agricultura), Produce (sector producción). Pero no hay nadie que organice un Plan y que nos diga que se va a hacer y que consiga los recursos pues hay un buen número de seres humanos muy vulnerables que precisan de consumir alimentos. Dice el estudio del IEP que se podría aumentar las raciones de Kali Warma para que los niños lo lleven a sus casas. O que se podría apoyar a los comedores populares, a las organizaciones comunitarias, a las ollas comunes, a las organizaciones parroquiales.

Y en este último punto (de una u otra forma) se involucra El Banco de Alimentos Cajamarca (de allí el titular de nuestro artículo sobre Bancarización de alimentos). Se autodefine este banco como una Asociación civil Eclesiástica. Entidad sin fines de lucro que apoya a familias pobres, comedores y albergues; con donaciones en alimentos y artículos de primera necesidad. Sus beneficiarios son personas vulnerables sin hacer distinción respecto a su nacionalidad y religión.

Un breve resumen histórico nos remite al 2 020 cuando (y como consecuencia del Covid 19), Caritas Cajamarca crea en el mes de abril de dicho año, el Programa de Ayuda Social “Banco de Alimentos”. Ese año se pudo entregar 100 mil kits de alimentos. Al año siguiente (2 021) ya se constituyen como entidad sin fines de lucro, inscribiéndose como debe ser, en Registros Públicos y en SUNAT. Su presidente es el Monseñor Isaac Martínez, su secretario ejecutivo Johan Terán y su tesorero Alessandro Facchini, ambos sacerdotes diocesanos.

Muchas cosas viene haciendo este peculiar banco desde su creación. Señalaré una de ellas (solo por este momento, porque son muchas), y es la que tiene que ver con el voluntariado (al mismo que deseo incorporarme), para realizar tareas empezando por las más simples. Por eso es muy válido decir (con énfasis y también con satisfacción) que el Banco de Alimentos Cajamarca superó (en su primer año de funcionamiento) a lo rescatado por el Banco de Alimentos del Perú. Les anotamos cifras oficiales. En el 2 020 el Banco de Alimentos Cajamarca rescató 30 Toneladas (Tn) de alimentos. Fueron 51 Tn. en el 2 021. Alcanzó a 85 Tn. el año pasado. Y a la fecha (fines de julio 23), está por esa misma cantidad (o sea 85 Tn.)  (a pesar que aún faltan 5 meses para terminar el presente año).      

El Banco de Alimentos precisa de anotar más de sus acciones (proveedores, lista de organizaciones, zonas beneficiadas, costo para llevar adelante las actividades, certificados de donación y deducción de impuestos según leyes 30498 y 30631, etc. etc.) Les voy a dedicar otro tiempo de carácter exclusivo, en otras ediciones.  Espero, por cierto, que les haya ido bien en esta su colecta publica de alimentos que termina justamente, este próximo 4 de agosto.

Cajamarca, 01 de agosto 2023.

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