CANTARES DE MUJER

No tuvimos de otra que abrir la ventana…

 

Presentación      Coronavirus

Socorro Barrantes

            Qué hacer, qué decir, a dónde mirar frente a una pandemia de horror, que no cede un milímetro, devastando al mundo sin compasión.  Rota el alma, los sueños, las esperanzas, la economía, no podemos mirar al sol de frente, nuestras lágrimas y miedos no dejan ver su brillo.  Sin embargo, se abre un sendero, casi desconocido por muchos, sobre todo por los que somos de más de sesenta.  Nos hemos puesto a deletrear, a silabear el Whatsapp, Youtube, Instagram, Facebook, Zoom…  desde que nos recluimos frente al enemigo, que nos asecha, destapando, nuestras miserias en salud, educación, derechos, economía, alimentación, buenas costumbres; en todos los niveles de gobierno, de barrio, de comunidad, sociales y personales.  Nuestras Rondas Campesinas, se atrincheraron en los caminos, en las entradas de pueblos y comunidades, parecía que iban a impedir la entrada del demonio, hasta en noticias salimos.  Mas el demonio, ¡ay siguió avanzando…!  Cajamarca se llenó del virus.  Hoy somos triste noticia, Cajamarca y el Perú en el mundo, ocupando, como siempre, los primeros lugares en lo malo y “¡el cadáver hay siguió muriendo!”

 

DALI

           

Pero la vida, diezmada, doliente, jodida, nos presentó el ciberespacio, como la ventanita de Ana Frank, para comunicarnos con hijos, nietos, amigos, compañeros, trabajo.  Los profesores viejos y jóvenes la abrieron para seguir enseñando a sus alumnos.   Los pasados de años, que siempre hacíamos cola en el banco para mendigar nuestras magras pensiones, haciendo colas inmensas, sin pensar en el “cajero” mientras conversábamos con el de a lado, no tuvimos de otra, que pedirle al hijito de nuestro corazón, al amado nietecito que nos enseñe a usarlo.  Acostumbradas a hacer las comprar en nuestras bolsas, escogiendo lo que se nos daba la gana, nos recomendaron pedir los recados, el pollito a la brasa, por delivery o como se escriba…

            El mundo cambió en instantes…  Felizmente   nuestro Jaime, hoy en el Nuevo Diario, me enseñó a alcanzarle mis notitas por esta vía. Gracias Jaimito por recoger nuestros sentires, noticias, ocurrencias ciudadanas políticas, sociales, económicas, culturales, abriéndonos la comunicación con   ciudad y campo. 

 

 

 

 

El mundo cambió al instante, no podemos ya despedirnos de nuestros seres queridos, de los amigos y conocidos en último y velado adiós con flores y luces.  Hoy se los llevan das, das en plena oscuridad de la madrugada, se entierra la vida que se va agonizando en convulsión, confusión y soledad.  

La vida cambió y damos gracias que este ciberespacio abre el círculo de amigos, familia, trabajo, consulta de salud o jurídica.  Los escritores, poetas, cantantes, artesanos, campesinos, viejos y jóvenes tenemos que aprender a andar por estos senderos, hasta hace poco, desconocidos en su intensidad y vigencia.

 

Cajamarca, 07 de agosto de 2020.

Inicio


Presentación      Coronavirus