Movimiento estudiantil (FUC) marca pautas reivindicativas

Ir a Presentación       Ir a Comentarios y Reflexiones   Años anteriores

 

Hugo REYNA GOICOCHEA

 

El agitado ambiente social de los últimos días, que se vive en Cajamarca, a consecuencia de las denuncias sobre contaminación de las aguas por la descarga –eufemismo: “entrega”- al Río Grande de aguas tratadas, luego de su uso en las actividades mineras, así como la abusiva alza de pasajes en el transporte público, viene originado un clima sumamente agitado y de enfrentamientos.

 

La pauta o la hoja de ruta, a decir en la terminología actual respecto del tratamiento de la problemática social, indudablemente la viene poniendo el movimiento estudiantil universitario a través de la Federación de Estudiantes de Cajamarca FUC y sus Centros Federados; posición que se hacía extrañar, en tanto compromiso real de los universitarios con su entorno social, tal como fuera durante las últimas décadas del siglo pasado, pese a las ofensivas de los gobiernos de turno. Recordemos, como antecedente, que en las luchas por la Jornada laboral de las Ocho Horas, que se logra en nuestro país en 1919,  tuvo un papel preponderante el movimiento estudiantil.

 

Sin querer justificar las acciones tomadas por los estudiantes, en los últimos días, a través del bloqueo de la vía a Baños del Inca, como medida extrema, frente a la prepotencia de los transportistas, ante a la inanición o extremada pasividad de las autoridades competentes; hay que reconocer que sin esta participación, hoy por hoy, las alicaídas economías populares estarían fuertemente golpeadas, por un incremento, que como lo han demostrado técnicamente, no guarda relación ni equidad, frente al alza de los combustibles, así como por el pésimo servicio que se brinda en unidades que no guardan, en su mayoría, las mínimas condiciones de comodidad.

 

Y es que el compromiso del movimiento estudiantil, por la propia dinámica social, obliga al estudiantado universitario, en coyunturas de indiferencia e inmovilidad extremas de las “autoridades competentes”, a revelarse y salir a las calles a expresar la protesta que la propia ciudadanía que no puede expresar, sea por la falta de canales o ausencia de prácticas de una verdadera participación ciudadana.

 

La efemérides de los sucesos del Cerro Quilish, cuya movilización social fue desbordante en setiembre de 2004, las continuas denuncias sobre la contaminación de las aguas que bebemos los cajamarquinos, el alza desmesurada de los precios del transporte público, así como el evidente desorden de la vida urbana; evidencia un espectro de vacío de autoridad local, que viene originando un clima de inestabilidad social, que esperamos no desborde en situaciones que lamentar.

 

Es de esperarse que el clima de tensión social que se vive en Cajamarca, no se trate, exclusivamente con las tradiciones acciones de represión policial. De una buena vez, las autoridades deben asumir su rol y competencias, deben estudiarse y evaluar, no  remedios coyunturales y transitorios, sino medidas que realmente efectivicen acciones y mecanismos de solución permanentes, ante la problemática de la contaminación ambiental y propiamente del problema del transporte urbano. Si bien es cierto que, en este último caso, no existe legalmente regulación, se debe propender al ingreso al mercado de verdaderas empresas capaces de ofertar tarifas diferenciadas y niveles de calidad, que lamentablemente en la actualidad, no se dan.

 

Cajamarca, alienta y pone su confianza, estamos seguros, con criterios de amplia solidaridad, la genuina protesta de sus hijos: los estudiantes universitarios, que después de muchos años, trascienden el campus universitario para confundirse con sus verdaderas raíces de compromiso social, razón de ser de la universidad, y en el cual también nos toca no asumir posturas indiferentes.

 

Cajamarca. 17 de setiembre de 2011

 

Ir a Recuperemos Cajamarca. BlogSpot de Hugo Reyna Goicochea

Ir al inicio


Ir a Presentación       Ir a Comentarios y Reflexiones   Años anteriores