Narrativa por el Día Internacional de la Mujer

Cajamarca, 08 de Marzo del 2010.

Con mucha satisfacción insertamos los trabajos en narrativa que nos envían los amables cibernautas para festejar el "Día Internacional de la Mujer".

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Hugo Reyna Goicochea

En el "Día Internacional de la Mujer"

Alejandro Romualdo

Primavera encerrada y Catedral de la Noche

Claudia Korol

Las mujeres en el 8 de marzo: Un siglo "En movimientos"

Consuelo Lezcano Ruiz

Una policía ejemplar María Boñón Cachi

Guillermo Bazán Becerra

A propósito del "Día de la Mujer"

Socorro Barrantes Zurita

Día Internacional de la Mujer.

Byron Picado Molina

Feliz Día Mujeres


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Narrativa


En el “Día Internacional de la Mujer”

 

Hugo REYNA GOICOCHEA

 

En una sociedad con síntomas de un machismo aplastante, como en nuestro caso, el señalar un día del año, para el reconocimiento de la mujer, no es sino el cumplimiento de una fecha más de aniversario. Salvo por la propia iniciativa de las organizaciones de mujeres, los medios de comunicación se ven obligados a hacer una remembranza, de este día, del sacrificio de las mártires obreras textiles, que murieron quemadas, al interior de su fábrica, a inicios del siglo pasado en New York, en defensa de sus derechos laborales.

 

Más por obligación, que por merecido reconocimiento, es decir, con altas dosis de hipocresía y simples formalidades, los gobernantes de todos los niveles, y en muchos de los casos, por presión de sus esposas, programan actividades diversas e intrascendentes. En éstas se involucrarán a personas individuales o ciertos grupos de mujeres, “subrayándose” la importancia que  vienen asumiendo éstas, en los diversos campos del saber, las esferas productivas, el deporte, y hasta en la política; recibiendo homenajes a través de brindis y expresión de buenos deseos, entrega de presentes o simples documentos que reconocen, aparentemente, su actual protagonismo.

 

La situación no obstante, según el transcurrir de los procesos históricos de nuestros pueblos, nos relata diversos acontecimientos de férrea lucha, sacrificio e inmolación de mujeres, en la búsqueda  de lograr un espacio de respeto, inclusión e igualdad de oportunidades de género. Es decir que, las reivindicaciones conquistadas, no son fruto de las dádivas de los estados y gobiernos, sino de una fuerza impulsada por el carácter rebelde de la mujer, con coraje, persistencia y sacrificio.

 

El devenir histórico nos muestra también, el desarrollo de las distintas fases o procesos en los que el rol de la mujer ha ido también mutando. Desde la persistente compañera, recolectora de frutos, curtidora de pieles, criando a los hijos en las cavernas y aldeas, con su rol de garantía de mantener el fuego en el hogar, dando origen al establecimiento del matriarcado, en algunos casos; hasta la asunción de roles cada vez más importantes en las esferas sociales, productivas y de servicios, así como en el desarrollo de la ciencia y la asunción cargos de gobierno. Por supuesto, que todas estos logros y avances con muchos sacrificios y constantes luchas.

 

Si bien en la actualidad, la mujer, en una gran parte de las sociedades del mundo, ha logrado espacios, antes reservados exclusivamente al hombre; no obstante, aún en muchas sociedades africanas, asiáticas y aún latinoamericanas, continúa sumamente marginada y discriminada, bajo absurdas concepciones de inferioridad física, moral e intelectual. Nuestro país, no es ajeno a esta problemática, sin embargo, existen significativos avances, en un derrotero orientado a lograr una verdadera igualdad de género, aunque a muchos no les guste y les cueste aceptarlo.

 

Me remito un tanto a los datos estadísticos censales, los cuales muestran que la propia naturaleza, tiende a equiparar los géneros. En nuestro país, aproximadamente un poco más del 50% de la población corresponde a mujeres. Por otro lado, existe una tendencia, cada vez más creciente, de hogares cuya manutención corresponde a las mujeres (aproximadamente 40%), lo cual responde, a que en las épocas de crisis, muchos varones perdieron sus empleos formales o también por el hecho de la disfuncionalidad familiar, como consecuencia del abandono del hogar, y lógicamente el traslado de esta responsabilidad, casi de manera exclusiva, a la mujer.

 

Lo cierto es que las tendencias indicadas, viene excluyendo progresivamente la concepción tradicional del gobierno masculino de los hogares, consolidando un rol doblemente importante de la mujer: cimiente del hogar y de procreación; por tanto, garantía de continuidad de la especie humana.

 

No obstante lo expuesto, persisten serios problemas de género que la aquejan: violencia familiar, marginación y acoso laboral, explotación sexual, discriminación política, analfabetismo, entre otros aspectos, que avizoran, en perspectiva, que el camino reivindicativo y de igualdad entre hombres y mujeres, es un largo y difícil tramo por recorrer. Es un proceso que deberá aún derribar sólidas y absurdas barreras culturales, posturas demagógicas y falsas retóricas; esto es, más allá de farsantes posturas.

 

Sin embargo, para quienes por convicción si valoramos a la mujer, en este día, no le entregamos simplemente una flor, porque desde ya, todas ellas son hermosas flores, sino nuestro más reverenciado respeto, consideración y profunda admiración. Vaya nuestro saludo a todas las mujeres del mundo, en este intervalo de reflexión, en las figuras de: La Madre María, nuestra propia madre, nuestras hermanas, nuestras amigas, nuestras compañeras de trabajo, y en su conjunto, a todas las inseparables compañeras de la vida. ¡Feliz este y todos los días por siempre a la mujer!.

 

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Alejandro Romualdo (ESCRITO PARA TI)

 

Primavera encerrada

Tú has detenido la primavera, oh milagrosa. Tu cuerpo florece a cada instante como una fuente, y tras de las ramas olorosas, mis ojos arden de curiosidad. Tus senos tiemblan como las altas estrellas que la noche hace brillar. Tú quemas como un trozo de nieve. Tú eres feliz. Sobre esta hierba te poseería. Amárrate a ella como si no tuvieras salvación, clava las uñas en tierra y muerde, gozosa, el débil tallo de los geranios.

 

Catedral de la noche

Sobre las frías regiones naturales, antaño, en la sierra azul ¿no éramos, entonces, ya caída la tarde y muy cerca de la noche, una luminosa familia encendida por los últimos resplandores del día muriente, una brillante familia a cuyos pies dormían los mortales bajo su luz protectora?

¿No eran las nubes el más puro incienso echado a nuestros cuerpos? y tu mi niña, mi sostenida por el amor, ¿no eras una virgen encerrada en el aire como en una urna llena de los más suaves perfumes? y yo a tu lado, ¿no era el hombre, el rey de la creación, en trance de enloquecer ante tanta felicidad?

¡Oh corazón, cuerpo tuyo y cuerpo mío en las alturas! ¡Cuerpo mío, cuerpo tuyo, recíprocamente rescatados por el instinto, milagrosamente salvados de la soledad! ¿No sentimos acaso el rayo frío del  eucalipto, cuando solo atinábamos a respirar mas y mas hondamente la atmósfera pura?

¿No viste los pinos encendidos de estrellas, como candelabros de adoración en medio de la noche glacial, cuando éramos la sola llama del amor ardiendo entre los cerros? Y bajo los astros radiantes ¿no fuimos un instante dulces animales echado sobre la alfalfa, entre la hierba fresca, hollada por el peso de nuestros cuerpos amorosos?

¡Recuerda, niña mía, aquellas cabras pastando nubes en el agua, y al niño aquel en cuyos ojos éramos más puros!

 

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A PROPÓSITO DEL "DÍA  DE  LA  MUJER"

  

    No quiero ni pretendo ser un aguafiestas, pero no estoy de acuerdo en que se fije un día para la mujer (no conozco que haya otro día del hombre), un día para la madre (inmensamente resaltado) y otro para el padre (que casi no tiene trascendencia), un día para el anciano (¿y para la anciana?), otro para el niño (¿y para la niña...?), otro para el campesino... y varios otros días en sucesión hasta anecdótica que resulta una simple ensalada cuyo ingrediente principal resulta ser la exclusión de unos u otras por el género, sin ninguna razón justificatoria. 

    Esas celebraciones terminan siendo, aunque no se lo quiera ver así, en permanentes motivos de separaciones y rivalidades que hacen inviable la soñada sociedad de integración plena. Por eso es que circulan algunos mensajes simplones de supuestos méritos o capacidades de unas u otros: ¿Cómo pueden integrarse así parejas estables y equilibradas? ¿Acaso sería posible que los varones podamos darle plenitud a la vida si no fuera por la mujer, no sólo por aquélla que nos albergó en su vientre o por la que aceleró nuestro corazón o nos inyectó locura? ¿Y ellas podrían encontrar la plenitud de su maternidad y su sublimación si no fuera por el hombre? ¿Cómo imaginar la presencia de Jesús sin María? ¿Cómo sería posible la trascendencia de María sin el Nazareno? ¡Entonces, por qué separar a unos y otras! ¡Por qué no organizar las celebraciones para ambos, sin ninguna separación o diferenciación, porque los dos construyen -o deben construir- la vida!

    Por esto y muchísimo más es que no me parece justo felicitar sólo a una u otro: yo quiero felicitar a ambos, juntos formando esa unidad que parece utópica en la mayoría de casos, para que por fin tomen conciencia que de su sólida y equilibrada unión depende un mañana feliz: así, cada celebración sería para que aliados valoren sus fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades, enmendando aquello que pueda estar saliendo mal... y que siempre depende de ambos, por acción u omisión.

    Acaso sea bueno y oportuno analizar la conveniencia de rendir homenaje a TODOS JUNTOS, sin distinción, para que todos nos enlacemos solidariamente en la tarea común de la paz y la armonía general, incluso para tratar de sacar del pozo antisocial a quienes se hundieron en él por transgredir las leyes básicas del respeto a la vida y a los derechos plenos. 

    Si con lo dicho aquí no soy oportuno, lo lamento, pero sí me parece que es lo justo.

    Un abrazo para todo el mundo, sin distinciones. Incluso para quienes se consideren mis "enemigos" o "rivales" en algún aspecto, pues de cada uno necesito para ser mejor: a quienes me dan buen ejemplo, porque son luz que me sirve de guía; pero también a quienes me atacan de algún modo con su mezquindad o envidia, porque también son la muestra que tomo en cuenta para no ser como son y así me ayudan a fortalecer mi afán de servicio desinteresado y mi lealtad a los demás.

    Guillermo Bazán Becerra

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Día Internacional de la Mujer

 

      (Estracto de las palabras en la presentación del Poemario “Aldeana” de Jorge Villanueva en homenaje a la mujer cajamarquina y por ende a la mujer en su esencia de fémina, esposa, o madre por la Profesora y Poetisa Socorro Barrantes Zurita)

 

                       “Eres una extraña estrella que transcurre”…

 

            Es una de las múltiples acepciones que Jorge Villanueva da a la mujer de sus ansias. A la mujer, ese ser controvertido que somos y no alcanzan aún a definir los entendidos. Aún no se ha terminado de definir su grandeza o su miseria.

            En los pueblos primitivos la mujer se ese ser que acompaña en las correrías de la caza, la pesca, la recolección. Pero la mujer tenía a los hijos, su vientre preñado no le da para más y revienta el hijo de sus entrañas; tiene que quedarse para cuidarlo, lograr su crecimiento.

            Entonces observa, mira, controla, asume el descubrimiento, mejor dicho los grandes descubrimientos como la agricultura. Echó de casualidad una semilla, notó que crecía, se transformaba en una planta echa y derecha para dar frutos como ella, pero de otra manera. La cuidó, la regó, la multiplicó y la agricultura se extendió por toda la tierra.

            Guardó el fuego entre el fogoncito hecho  de piedras y el calorcito de su corazón.

Mantuvo el fuego tanto para cocinar los alimentos, como para rendir culto a esa fuerza Superior que los avasallaba.

            En qué cocinar, cómo y en dónde mantener caliente el alimento de su hombre y de sus hijos, dicen entonces que fue la primera alfarera e hizo cuencos, sus ollas, sus cántaros, sus tiestos…

             Per se presentó otro problema, cómo pescar más y dicen que fue inventando la hechura de redes. De allí pasó a hacer el vestido para abrigar a su amor y a sus niños, cuando el hielo de los glaciares era insoportable. Es decir la mujer es inventora de la vida.

Es esa extraña estrella que se ilumina para crear, para inventar caminos, ternuras, siembras y cosechas maravillosas. Eso toma Jorge Villanueva de ella, le agradece a través de sus versos. La ensalza, la compara, la viste de tiempo, de luz, viento, agua, lluvia. Revalora el sentido de complementariedad, el sentido de par, de misterio, también de naufragio (…).

            Pero la mujer no es siempre la musa, estrella, la luz, el mar, el tiempo. En la edad antigua, apenas aparece el poder, la mujer pasa a segundo plano, se pierde en la subordinación. Es considerada ciudadana de segunda y hasta de tercera. Sus grandes descubrimientos se subordinan a la guerra, donde el hombre tiene la palabra. La conquista, donde el varón es el que decide el destino de los pueblos. El varón es el elegido y la mujer es el adorno, la pasividad, el dechado de virtudes, el ejemplo de los hijos y de una sociedad explotadora, antidemocrática y cruel. La inequidad se vuelve una costumbre, una norma para  las sociedades del mundo.

             Pero ese brillo de la extraña estrella, de que nos habla Jorge se revela desde siempre. Aparece, frente a la dulce Mama Ocllo, la temeraria Mama Huaco, las sacerdotisas, la mujer de Cao en esta parte geográfica del mundo. Pero en todo el universo se levantan las mujeres en la medida de su furia y el deseo de autonomía y libertad,

 

  “eres la antigua noche de mi vida que nace de repente”.

 

            Esa noche se vuelve luz y mar en los versos de Jorge Villanueva y nosotras las mujeres nos vestimos de un tiempo fulgurante, espléndido para emprender los sueños, no de los demás, no de los hombres únicamente, sino de nuestros propios sueños, reventando tempestades, truenos, rayos y relámpagos de furia y amor, como las candelas que guardó la mujer desde tiempos inmemoriales. Los vuelve a encender hoy a inicios del siglo XXI.

 

            “Tu amor es extenso como la lluvia que cae en los mares”

 

            Sí, así somos las mujeres. Como el mar, misteriosas, ocultas, peligrosas, tremendas…pero, poeta Jorge Villanueva no nos incomoda, no está de más que nos has recordar que también somos la otra orilla como dices:

 

             “adornas los días solitarios

               la mesa del labriego, la sonrisa, el deseo…”

 

              Somos felices con ustedes los varones. Los dos somos las dos caras de la hoja verde, las dos caras del sol y de la vida. Somos las guardadoras del fuego para encender las pasiones más sublimes y también las más oscuras y terribles. Somos las aldeana que pueblan la paz de la cuenca y el villorrio, pero también las aldeanas que aspiran la equidad de los derechos y deberes como ciudadanas de primera. Como aquellas obreras de Nueva York que trastocaron nuestra pasividad, para encender luces en todos los rincones de la tierra cada 8 de marzo, cada 28 de mayo, cada 7 de setiembre, cada 25 de noviembre.

 

              “Tengo sed de tenerte a mi lado”…

                 ………………………………..

              “Que se apaguen las luces de las grandes ciudades

               solamente quede tu amor encendido

              en esta parte del mundo… Aldeana terrenal

 

Y se hinchan nuestras venas, canta el valle de nuestras entrañas, cantan nuestras sombras, nuestras luces en ese mar maravilloso y terrible  del mar, amando, del mar tiempo, del mar luz, del mar distancias, del mar enloquecido, embravecido de pasiones y de ternuras sinfín.

 

sólo tus ojos encienden la oración de la tarde

 

Sí, somos creyentes de una vida, de aquella que albergamos por nueve meses en este vientre, bandera de tempestades y caricias; de días maravillosos y noches terriblemente oscuras. Aldeana del mundo somos. Aldeanas del cielo y de la tierra. Tus versos encienden el fuego primigenio, cuando Dios hizo de nuestra piel, nuestros labios, las entrañas dulces de nuestros fuegos internos.

 

 Somos el sueño de vosotros y ustedes son nuestros sueños.

 

Socorro Barrantes Zurita (Cajamarca, INC 13 de marzo del 2008)

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FELIZ DÍA MUJERES

Por: Byron Picado Molina

El Día Internacional de la Mujer (o también Día Internacional de la Mujer Trabajadora) es fiesta nacional en algunos países y está reconocido por la ONU.

Se celebró por primera vez, en el año 1909, de conformidad con una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos de América y se proclamó de carácter internacional al año siguiente como homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal. Ese mismo año más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes italianas y judías, murieron en un trágico incendio en la fábrica Triangle de la ciudad de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.

Desde esos primeros años, el Día Internacional de la Mujer ha adquirido una nueva dimensión mundial para las mujeres de los países desarrollados y en desarrollo en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica.

El trabajo fuera del hogar ha sido, en el último siglo, la gran conquista de la mujer. Las mujeres siempre han trabajado, ya sea educando a sus hijos, cuidando de su familia u organizando el hogar. Desde hace tiempo, además, han salido de casa, ganando en independencia y libertad, y reparten sus energías en actividades remuneradas fuera del ámbito doméstico. El trabajo es saludable para la mujer igual que lo es para el hombre y representa la conquista de esa autonomía personal, que entre otras cosas otorga la independencia económica.

El tema de este año del Día Internacional de la Mujer es la Igualdad de Derechos, Igualdad de Oportunidades: progreso para todos.

Para impulsar la igualdad de género

Me gustaría pensar en el 8 de marzo como una fecha de celebración. Y tal vez un año lo sea, pero no éste. Tal vez un año podamos celebrar que ser mujer no supone tener menos oportunidades, y acordarnos de cuando sin más razón que el sexo con el que naces podías cobrar entre un 20% y un 30% menos. Tal vez un año no tengamos que poner el nombre de una mujer víctima mortal de violencia de género junto a cada semana. Tal vez otro año porque éste, con ya ocho muertes, no parece que vaya a ser.

Este año no, pero seguro que llegará uno en el que el 8 de marzo podremos celebrar que la igualdad de género es un hecho, y tal vez podamos mirar atrás y sentirnos orgullosos de ver que no fuimos espectadores de ese cambio, sino que fuimos, día a día, agentes impulsores del mismo. Y .....

La Divinidad nos bendice siempre. La Divinidad es en nosotros/as Somos la Divinidad Somos Uno  Byron Picado Molina SOCIEDAD BIOSÓFICA NICARAGUA (SBN) Helena Petrowna Blavastky "La Espiritualidad más expandida es el AMOR en VERDAD iluminado" Estelí,Nicaragua. América.

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