Carátulas de libros de Cajamarca - 2019

 

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Iniciamos esta sección incluyendo la carátula

de un libro de minificción "Panza de Perro.

Cuentos breves y minificciones" del gran escritor

César Gonzalo Mejía Lozano.

Auguramos que este 2019 sea prolifero

en publicaciones de libros y superen

todas las expectativas que tenemos.

Juan C. Paredes Azañero.

 Cajamarca, 02 de enero de 2019.

 

   

MEJÍA LOZANO, César G. Panza de perro. Cuentos breves y minificciones. Primera edición. Enero 2019. Edición e impresión por MARIBELINA, sello editorial de la Casa del Poeta Peruano. Callao, Perú. 60 pág. Tamaño 14.6 x 20.5 cm.

Presentación

En estos tiempos de apuro, en que todo se achica, me arriesgo a escribir en corto.

En los últimos tiempos, la minificción viene tomando fuerza en los lectores de a pie (también hay lectores de asiento), quienes buscan algo breve y rápido y yo condescendiente, les doy en la yema del gusto. Aunque, juzgue usted amigo lector, no es fácil ni escribir ni mucho menos comprender un texto breve, que, aunque breve contiene todos los requisitos y exigencias que la literatura valida.

Son tiempos en que los escritores y poetas nos enfrentamos a la voracidad del chateo y wasap y nos resistimos a creer en la muerte anunciada del libro y sus bondades, ni mucho menos a pensar que el hábito por la lectura pueda desaparecer.

Son 40 cuentos breves, algunos de ellos, brevísimos y sueltos como pulgas en panza de perro, de allí el título. No hay unidad temática, porque las pulgas no tienen tiempo para eso, y solo se busca ironizar con temas serios y arrancar - Dios quiera - una sonrisa en medio de tanta calamidad social.

No se resista, déjese picar por una pulga y sea feliz.

El Autor.

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Tratando de explicar…

“Como pulgas en panza de perro”

Dicho popular.

“Como pulgas en panza de perro”, es una frase popular muy conocida y usada, para ratificar la exuberancia de algo que nos gusta o molesta. Aquí 40 pulgas lozanas que se desplazan por la página sin orden, unidad, ni concierto argumental, tan solo con el ánimo de llamar nuestra atención o causar urticancia en nuestras partes más sentidas y abortar una sonrisa en momentos de crisis, contiendas o mentiras. Tanto más, cuanto que somos una sociedad preñada de posturas hipócritas o infidencias. Basta mirar o leer los medios de comunicación y ver pésimas noticias disparadas sin concierto, como pulgas desesperadas en amplia panza de perro atormentado. De ahí el título que nos entrega un docente, artista, narrador y poeta que, como pulga alucinada, a trotado o cabalgado por gran parte de nuestra patria. Es decir sabe lo que escribe.

César Gonzalo Mejía Lozano, Bambamarca- Cajamarca 1963, es docente de profesión, psicólogo, poeta, narrador, estupendo gestor cultural y por añadidura, dos veces elegido Concejal Municipal. Es, tal vez, el mayor culpable de que la imagen de Bambamarca, esté en el puntal cultural más alto entre los pueblos andinos peruanos: ha logrado reunir en su tierra -en varias ocasiones- a más de 18 naciones del orbe, con la promesa cultural literaria y la defensa del medio ambiente en un lugar corroído por los desagües mineros. Nunca, antes de él, se había podido reunir a intelectuales de renombre en la tierra que lo viera nacer, ratificando su postura en sendos pronunciamientos que han dado la vuelta al mundo y en múltiples libros editados para la ocasión. Eso está en la historia.

Ya hace tiempo pudimos disfrutar de su poesía y narrativa, a través del libro CONCIERTO AZUL PARA LA VIDA.

En esa ocasión celebrábamos la entrega y ratificábamos, como ahora, este entusiasmo, a propósito de PANZA DE PERRO. Y lo hacemos trascribiendo, casi literalmente, lo dicho entonces puesto que nada pudo cambiar.

César Gonzalo, decíamos, era y es un hombre bueno que ha recorrido gran parte del Perú. Lo ha caminado; y cuando no ha podido transitarlo, puso el oído al pecho de su semejante no solo desde el aula, sino desde las plazas públicas en donde hiciera teatro popular. Y cuando en cualquier tarde se hubo cansado, encontró la mejor mujer de su pueblo y levantó la estructura colosal de su hogar, con toda la ternura recogida de las aulas, plazas públicas y de las chacras reventadas en wiros de mayo.

Con todo este bagaje, le fue fácil levantar la estructura de un cuento u novela, resaltando a porfía su intención didascálica, confirmando su misión de maestro.

Hacer narrativa es difícil y hacerla breve - como ahora-, más difícil aún. Porque el cuentista debe tener vocación de relojero, precisión en la palabra y rigurosidad en los conceptos. César pareciera ser viejo prestamista de sustantivos y adjetivos o administrador del único oro que se desliza entre sus manos, no dejando que el adjetivo mal usado, asesine al sustantivo. César lo sabe, salvo que ahora recurre al cuento breve bañado de ironía, sonrisa que invita a la carcajada, y en otras, la punzante crítica social a los males que nos inundan a diario. Nos señala con blanca ironía y punzante ardor, el otro lado del espejo que guardamos celosamente en una hipocresía sin límites.

Es admirable no solo el contexto que queda al fondo, sino el sincretismo de César, entre otras cualidades.

Marcia Fontana explicaba, que la brevedad e intensidad que exige el cuento, va ligado a una mayor dificultad. Es más difícil resumir que añadir, esto es cierto. Lo breve exige seleccionar, explicar con claridad, resumir, concretar. Y ahí es lo complejo: Sincretismo. Decirlo todo en pocas palabras. Iniciar y mantener el romance entre el texto y el contexto. Lo que está detrás es lo que impacta, corroe o jode, para decirlo en términos de plazuela.

Juan Bosch decía que el cuento en general -y el corto en especial-, tenía gran influencia en el desarrollo de la sensibilidad general. Es muy grande, y por tal razón, el cuentista debe sentirse responsable de lo que escribe, como si fuera un maestro de emociones o de ideas.

César lo sabe -y con “joda”-, ahora nos entrega 40 narraciones breves y brevísimas, que llevan el perfume y el ritmo de una prosa estudiada, responsable, “cachacienta” y consentida.

Al término de su lectura, alguien diría que es un una literatura para niños y /o adolescentes. Mentira. Es extraordinaria también para mayores y ancianos, porque todos ellos llevan colgado en las espaldas a un niño juguetón o a un viejo que aún no sale del closet.

Por lo demás, Ana María Matute ya nos había dicho hace tiempo que a veces, la infancia era más larga que la vida. Y si esto es cierto, vale la pena dejarse picar por una pulga y rascarse con ganas, ante tanto descalabro y corruptela social.

Pero al fin de tantas pulgas, César nos inyecta esperanza y optimismo cuando nos grita: ¡Regresen! la tierna sigue siendo un extraordinario espacio para vivir. Y es verdad.

Presidente de la Casa del Poeta Peruano

José Vargas.

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N.R.: Expreso mi agradecimiento al escritor Lic. César Gonzalo Mejía Lozano por la deferencias que siempre me dispensa obsequiándome sus libros que publica. JCPA.

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