Los aciertos o errores de Yehude Simon

 

Lima, 22 de Octubre de 2008

Por: Jessica Torpoco

Hace tiempo pedí a un amigo que me recomendará una persona honesta para que ocupara el puesto de Tesorero de la empresa en la que me encontraba laborando, debido a la renuncia imprevista del titular y la urgente necesidad de cubrir dicho puesto. Inmediatamente me sugirió el nombre de Jaime Cunza y me dijo que era “sano” porque era de provincia, ligando la honestidad con su origen.

Esta breve historia me hizo reflexionar sobre las primeras acciones que viene tomando el flamante Primer Ministro, provinciano él, y a todas luces para la mayoría de periodistas y orientadores de opinión capitalinos, dicen que ha ido cometiendo errores de los cuales se ha tenido que rectificar, aunque, personalmente discrepo de esos comentarios porque parece que ellos tienen un modelo de Primer Ministro con el que comparar la actuación del actual, esto nos estaría demostrando que la transparencia y honestidad en política no valen y prefieren un perfil criollo de un primer ministro como Jorge del Castillo, que piensa una cosa, dice otra y hace otra acción, conservando las formas y también administrando muy bien los problemas que siguen pendientes de solución.

Es preocupante ver a los ciudadanos peruanos preocupados mas por las formas que por los temas de fondo, buscando la diferencia con nuestros modelos mentales y calificarlos como errores, sin haber escuchado las propuestas del Primer Ministro sobre temas coyunturales y estructurales que espero sea lo más pronto posible para develar las intenciones reales del Gobierno y de su Primer Ministro. Mientras tanto, todo indica que el poder del nuevo ministro radica en el respaldo de los Presidentes Regionales, quienes por convicción o por interés, han acordado jugarse el todo por el todo por Yehude Simon, lo mismo sucede con los empresarios, saben que la paz social en el campo y en la ciudad genera mayor dinámica comercial, sin embargo, los pobres creen que es más de lo mismo, y tal vez mantengan esta misma posición hasta que dejen su condición de pobres, porque les han engañado los manipuladores de siempre, que el Estado es el que debe resolverles sus problemas.

Un grupo de amigas nos preguntábamos, ¿Por qué nos gusta buscar los errores y no los aciertos?, coincidí con una de ellas que afirmaba que la educación es la que nos encamina a tener esa idiosincrasia, el profesor como esquema de evaluación busca el error y nuestras normas están basadas en similar esquema, el castigo por el error cometido, pese a que todos aceptamos que los errores son inherentes a los seres humanos y si estos se cometen como parte de un plan de acción y se saben mitigar, inevitablemente nos conducirán al desarrollo.

Otra de las preguntas que nos hacíamos en este pequeño “focus group” informal, era referente al tema de la confianza, ¿Por qué desconfiamos mucho los peruanos?, las respuestas eran coincidentes, hemos permitido de manera sumisa que los políticos nos engañen y no hemos tomado ninguna acción preventiva y menos correctiva colectivamente, porque estamos desvinculados socialmente y no pertenecemos a la sociedad organizada, entendiéndose esta como los partidos políticos, organismos no gubernamentales o alguna asociación civil sin fines de lucro.

Queda claro que los errores o aciertos, se evalúan en base a logros o fracasos en alcanzar objetivos, y dependerá mucho de lo que plantee Yehude Simon y de los propios intereses de los evaluadores y sobre todo, del cristal con el que se mire. Mientras tanto, es casi una obligación darle la tregua que ha solicitado y mantener vigilancia ciudadana sobre temas vitales para la consolidación de la democracia: El juicio a Fujimori, El proceso de investigación a la familia León Romero y sus ramificaciones a las altas esferas del poder y la intromisión del poder político en temas de administración de justicia.

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